El Tribunal de Cuentas se confiesa incapaz de descubrir quién autorizó la compra de divisas

El informe de los auditores revela que la adquisición de dólares no se reflejaba en las cuentas anuales

IÑAKI ESTEBAN| BILBAO
En primer término, un fragmento de 'Círculo de Bilbao'. / BERNARDO CORRAL/
En primer término, un fragmento de 'Círculo de Bilbao'. / BERNARDO CORRAL

La Sociedad Tenedora del Guggenheim compró 16,9 millones de dólares mediante una adquisición al contado y un préstamo sin que que el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) pueda «comprobar la persona que autorizó» estas operaciones, según se recoge en el informe que hoy debate el pleno del órgano fiscalizador, el último con mayoría de consejeros del PNV antes de que tome posesión el equipo presidido por Ignacio Martínez Churiaque.

El tribunal recuerda que el apoderado de la Tenedora y director general del Guggenheim, Juan Ignacio Vidarte, tiene las facultades de abrir y cerrar cuentas, concertar préstamos y formalizar cambios para gestionar la compra de piezas artísticas, unas atribuciones que no constan en las operaciones citadas según las averiguaciones del tribunal. Además, critica que «las cuentas entre 2002 y 2004 no contengan información alguna sobre las opciones de divisas firmadas en dichos ejercicios y que estaban en periodo de ejecución».

El informe del TVCP trata de las compras de dólares entre 2002 y 2005 por parte de la Tenedora, sociedad encargada de adquirir, conservar y explotar las obras del museo vasco. En ese periodo, las piezas compradas fueron el conjunto de esculturas 'La materia del tiempo', de Richard Serra, por unos 16 millones de euros, y 'Círculo de Bilbao', de Richard Long, por 140.000 euros.

Criterio sin justificar

El TVCP pormenoriza una serie de operaciones que no se reflejan en la contabilidad de la Tenedora, como las primas pagadas y cobradas en la adquisiciones de dólares, ganancias y pérdidas a raíz de las mismas, inversiones y desinversiones. Cuando se realizaron todas estas acciones, ejercía de director financier del Guggenheim Roberto Cearsolo, acusado de un desfalco a las arcas del museo de más de medio millón de euros.

El órgano fiscalizador constata que el museo inició las compras de moneda estadounidense en 2002 sin que existiera «un estudio que analizara las necesidades futuras de divisas en función de los planes y proyectos de inversión aprobados». De acuerdo al informe, las pérdidas de las operaciones de cambio asciendieron algo más de seis millones de euros, mientras que el Parlamento vasco las cifró en 8,3.

Al igual que la comisión parlamentaria, el tribunal critica que el Guggenheim renegociara los contratos del producto bancario por el que adquiría los dólares, el Forward Plus Importación del BBVA. «Todas las renegociaciones empeoran paulatinamente las condiciones del cambio respecto a las del mercado en la fecha de la firma», concluye.

El órgano fiscalizador niega la validez de los argumentos esgrimidos por el Guggenheim en anteriores ocasiones, según los cuales las pérdidas por el cambio de divisas pueden cargarse al total del importe de las obras compradas. Según el TVCP, este criterio no se pone de manifiesto en las cuentas anuales, es decir, se practica sin justificarse y «no es acorde al Plan General de Contabilidad»

La radiografía del TVCP revela una compleja trama de ingeniería financiera inusual en los museos públicos españoles.