Cuatro años de prisión por fraude fiscal a dos individuos que vendían coches de lujo

Crearon tres empresas «pantalla» con las que defraudaron más de millón y medio de euros en concepto de IVA

DAVID S. OLABARRI| BILBAO
El caso comenzó en 2005, cuando Hacienda se incautó de un centenar de coches de alta gama. / L. CALABOR/
El caso comenzó en 2005, cuando Hacienda se incautó de un centenar de coches de alta gama. / L. CALABOR

Cuatro años de prisión y una multa millonaria por un delito de fraude fiscal. El Juzgado de lo Penal número 6 de Bilbao ha condenado a dos individuos que crearon una compleja red de compraventa de vehículos de lujo para eludir el pago del IVA. Los procesados, que defraudaron más de millón y medio de euros a las arcas forales en 2002 y 2003, utilizaron sociedades «interpuestas» con el fin de evitar el pago de impuestos por los coches que compraban en el extranjero, operando así a precios muy por debajo de los de mercado.

Según la relación de hechos probados, Óscar M. y José Manuel Ll. -que tienen derecho a recurrir la sentencia- se dedicaban a comprar vehículos a particulares y empresas en Francia, Bélgica, Alemania y Luxemburgo. De forma paralela, crearon una serie de empresas «pantalla». Tres entidades impulsadas directamente por ellos pero que, a efectos legales, parecían dirigidas por otras personas. Los condenados pretendían esquivar su responsabilidad a través de estas compañías y, para ello, se valieron de personas totalmente «ajenas» al negocio del automóvil. Buscaron «conocidos» -algunos de ellos se declararon «engañados»- e incluso llegaron a ofrecer un contrato de trabajo a un inmigrante. Le prometieron regularizar su situación a cambio de que les ayudase a formar una sociedad, creada con el «único fin de defraudar a la Hacienda foral». Después, estas compañías asumían la compra de los coches a efectos legales.

Los procesados eludieron de esta manera el pago de impuestos durante los años fiscales 2003 y 2004. Este delito, sin embargo, terminó siendo detectado por la Diputación. Los servicios de inspección abrieron una investigación que, años después, ha derivado en una condena de cárcel (dos años de privación de libertad) para los dos implicados, que también deberán pagar una indemnización a Hacienda superior al millón y medio de euros.

Parque de atracciones

La investigación del fraude fiscal en la compraventa de automóviles de lujo duró ocho meses. No saltó a la luz hasta que, el 18 de mayo del 2005, dos inspectores de Hacienda -acompañados de subinspectores y agentes fiscales- se llevaron decenas de modelos de 'BMW', 'Mercedes' y 'Audi', entre otros. Meses después, la Diputación depositó en las instalaciones del parque de atracciones de Artxanda 39 de estos coches de alta gama.

El resto de los vehículos incautados en el polígono Zabalando de Mungia y en Asua -un centenar, entre turismos y cabezas tractoras de camión- fueron llevados hasta las dependencias del parque móvil foral, en Derio. Todos ellos estaban valorados en unos cuatro millones de euros y fueron embargados como garantía de cobro de la deuda acumulada. El fraude llegó después al Juzgado de lo Penal de Bilbao, donde ahora se ha condenado a los dos individuos por crear una trama de empresas para eludir el pago del IVA.

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