Cinco fachadas para Garellano

Las propuestas de los finalistas del concurso para diseñar la zona residencial se exponen al público

TERESA ABAJO| BILBAO
Cinco fachadas para Garellano

El solar de Garellano se ha convertido en un laboratorio de ideas arquitectónicas, con la ventaja de que una de ellas se hará realidad. Los ciudadanos pueden asomarse a la futura zona residencial en una exposición organizada en el antiguo centro de desinfección de Zankoeta, muy cerca del escenario real, que permanecerá abierta hasta el 31 de mayo. Los cinco proyectos finalistas responden a unas mismas premisas -la construcción de 1.150 viviendas en un solar de 58.675 metros cuadrados dejando un 15% de espacios libres- con diferentes maneras de hacer ciudad.

Los visitantes de la muestra -abierta de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00- tienen a su disposición un cuestionario y sus sugerencias se trasladarán al jurado, compuesto por tres arquitectos y representantes del Ayuntamiento, el Gobierno vasco y Ría 2000. «Será sensible a las opiniones pero independiente para tomar una decisión», afirmó ayer el alcalde, Iñaki Azkuna, que recordó que esta operación urbanística es fundamental para financiar el soterramiento de Feve en Basurto. El fallo se dará a conocer en junio. El equipo ganador recibirá 12.000 euros en metálico y diseñará el Master Plan de la zona y algunos bloques de viviendas. La intención de Ría 2000 es que todos los finalistas tengan la posibilidad de poner su firma a algún edificio.

Las maquetas y los fotomontajes dan respuesta, con diferentes estilos, a las exigencias de edificabilidad, la búsqueda de luminosidad en las viviendas -la mayoría tendrán doble orientación- y el anhelo de espacios libres en una zona con muchas servidumbres y próxima al centro de la ciudad. Las obras no podrán comenzar antes de 2011, cuando la Policía y los Bomberos ya estén instalados en Miribilla y el solar se haya despejado. El horizonte temporal es amplio y el nuevo Garellano tiene, por el momento, cinco puntos cardinales.

MVRDV/IA + B/GRAS

Un edificio escalonado junto al patio de armas

Su propuesta es la única que conserva los cuatro edificios del antiguo patio de armas de Garellano, ahora ocupados por la Policía Municipal y los Bomberos. «Se pierden demasiadas referencias históricas», afirma Iñaki Aurrekoetxea. Pero la memoria no está reñida con la vanguardia y la manzana se corona con una cubierta hueca que acentúa sus líneas rectas y la conecta con la modernidad. Dentro de este «anillo» habrá una gran plaza y otro de los bloques de pisos, en forma de triángulo, dejará un espacio interior para actividades deportivas. Al otro lado se levantaría un edificio «escalonado y abierto» con vocación de convertirse en un «hito» que llegaría hasta las 30 plantas. Un cuarto elemento, un bloque «pantalla» frente al patio de armas, completa el conjunto.

ROGERS, STIRK, HARBOUR + PARTNERS

Un «imán» verde entre bloques de pisos

Su objetivo es resolver «de manera elegante» la transición entre el Ensanche y Basurto, explica Simon Smithson, director de la oficina de Richard Rogers en España. Al igual que en Bilbao «siempre se ven los montes, es un milagro», en su proyecto el parque, de forma triangular, se infiltra entre los bloques de viviendas, de diferentes alturas. El espacio público actuará «como un imán para recuperar la vida del barrio». El diseño juega con la geometría, las terrazas y los desniveles para sacar el máximo partido a los espacios libres.

CARLOS FERRATER Y LUIS DOMÍNGUEZ

La «ciudad-manzana» con un parque interior

En todas las maquetas hay torres, de mayor o menor impacto visual, salvo en ésta. Carlos Ferrater y Luis Domínguez huyen de las alturas y apuestan por «la ciudad-manzana». Su propuesta, «pausada y tranquila», traslada a Garellano la estructura del urbanismo del Ensanche con un diseño más abierto. Sobre la huella de los cuarteles se trazan dos manzanas con una «cinta continua» dejando pasillos interiores para la vida comercial y con un gran parque en el centro. La gran superficie de arbolado, «exactamente igual que San Mamés», destaca Domínguez, es la referencia visual del proyecto, que se puede hacer «poco a poco, portal a portal, en función de las necesidades, como se ha construido siempre».

SUÁREZ Y SANTAS

Cuatro torres y un «vacío» ajardinado

«Los bilbaínos siempre estamos mirando hacia el cielo». Así presentan su propuesta en la memoria Asier Santas y Luis Suárez, el gabinete local seleccionado para el concurso. En su proyecto despuntan cuatro torres de altura similar a las de Isozaki que dibujan un cuadrado imaginario, aunque quizá el gran protagonista sea «el vacío central». Un espacio ajardinado que se vestiría con «múltiples especies arboreas» y se mantendría vivo «con actividades ciudadanas y culturales», explica Suárez. Este «gran parque público en el centro de la ciudad» es, salvando las distancias, «un guiño a Central Park».

JERÓNIMO JUNQUERA

De las callejuelas a los rascacielos

La propuesta de Jerónimo Junquera «valora el espacio vacío» en un entorno donde hay tanto que edificar. Garellano es «el final del Ensanche» y como tal un contrapunto entre «la zona vieja de callejuelas» y los rascacielos. El autor ha diseñado los edificios «en dos escalas»: la mayoría son de baja altura y hay «tres hitos» de 18, 22 y 26 plantas que aspiran a dejar su impronta en el 'skyline' de Bilbao. En la «graduación» de los espacios desde lo más público -las calles ligeramente en pendiente- hasta las viviendas se concede importancia a las plazas, los soportales y sobre todo «los patios de vecindad, que queremos recuperar como lugar de reunión».

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