«Voy a traer la Iglesia al Azkena rock»

El vocalista se reinventa a sí mismo con gospel y soul en actitud rockera

N. ARTUNDO| VITORIA
Mike Farris./
Mike Farris.

Mike Farris posee una de las voces más impresionantes que se pueden escuchar en el Azkena Rock Festival. El ex vocalista de Screamin' Cheetah Wheelies se ha reinventado a sí mismo en clave de gospel y soul, con actitud rockera. Lo demostrará hoy junto a su nueva banda, The Roseland Rhythm Revue: once artistas en escena, a las 13.30 horas en la plaza de la Virgen Blanca y a las 19.30 en Mendizabala.

-Tras años en la música al frente de su banda y después de publicar su segundo álbum solo, 'Salvation in Lights' le premiaron como 'mejor artista emergente' del pasado año. ¿Cómo le sentó?

-Bueno, me ha costado 15 años ser un artista revelación, ja, ja, ja...

-¿Eso le dio ánimos?

-Absolutamente. Mejor tarde que nunca, ja, ja.

-¿Recuerda por algún motivo sus conciertos de 2004 en el Azkena?

-Sí, tengo muchos buenos recuerdos. Por algún motivo, España es un lugar muy querido para mí. La primera vez que estuve, fue para una actuación en El Sol, en Madrid. Caminaba desde el hotel a la sala. Vimos desde lejos colas de gente esperando para entrar y pregunté qué había allí. Me dijeron que venían a verme. No podía creerlo. Era un 'show' acústico y todos se sabían las letras.

-¿Y en Vitoria?

-En el Azkena tuvimos un gran recibimiento. Es un festival muy especial. Y lo considero nuestro último concierto, aunque hicimos uno más como Sceramin' Cheetah Wheelies. Fue agridulce, pero increíble. Y al día siguiente, hice el acústico, con Roger McGuinn.

-Su disco en directo 'Shout! Live' con The Roseland Rhythm Revue, ¿es un buen referente para sus conciertos de hoy?

-Sí, lo es. Hemos trabajado en más canciones de cara al próximo disco, así que habrá incluso más material. Y todo suena más grande según lo vas tocando más.

-Hay gospel, soul, elementos de rock... ¿cómo describiría la mezcla?

-¿Cómo lo haría usted?

-Supongo que es algo difícil de clasificar para una tienda.

-Sí. Cuando empezamos, lo describía como 'gospel negro del siglo XXI'. Pero en gira los temas adquieren un poco más de actitud rockera, aunque tienen mucho soul.

-Ha dicho que su idea es llevar la iglesia a todas partes. ¿La trae a Vitoria?

-Planeamos llevar la iglesia al Azkena. Y cuando terminemos, queremos que la gente se sienta excitada, encantada y amada. Pero nuestro en tipo de iglesia no se juzga, ni se reza, ni enseña: es sólo música, espiritual. Nació de la lucha de los esclavos negros.

-¿Cuál es su papel?

-Nos sentimos como los camareros de esta música, de este tesoro.