«ETA no está para amenazar a nadie»

A. S.| BILBAO

-¿Es fácil decir que sí al PSE cuando ETA ha recalcado que el Gobierno es «objetivo prioritario»?

-Nunca me ha preocupado ni intimidado ETA. En su momento me torturaron las fuerzas de seguridad, en los setenta, y luego ETA me secuestró. No tengo miedo y no me van a separar de mis objetivos. No se puede decir que no en un momento en que hay que unir fuerzas. El nuevo Gobierno no está en las mejores condiciones parlamentarias, hay que apoyarlo.

-Pero supone llevar escolta, cambiar de vida...

-No deja de ser una bravata. ETA no está para amenazar a nadie. La que está amenazada es ETA, por la sociedad democrática y por el cambio. Quien está más cerca de su final no somos nosotros, sino ellos.

-En lo personal, ¿cómo se explica su trayectoria? De ETA al PCE, luego a Euskadiko Ezkerra y ahora al PSE.

-Soy un hombre con compromiso, compromiso con mi gente, mis amigos, mi pueblo... El compromiso es el que te define y el que a veces te obliga a retirarte de determinadas posturas. Nosotros somos gente de la Transición, de la muerte de Franco. Hemos querido tanto la democracia, el poder votar y que las cosas se decidan por mayorías respetando a las minorías que no podemos dejar de ser como somos. Y para mí es culminar una trayectoria que ha sido inequívoca.

-¿El Senado es esa última estación?

-No lo sé. El Senado es cautivador y fascinante. Es una tarea nueva que tomo con ganas de trabajar a tope.

-¿Qué va a aportar usted desde el Senado?

-La verdad es que suena a consejo de ancianos. Aportaré mi visión de la sociedad. Soy un hombre de la izquierda, que se ha movido mucho en los movimientos sociales, que tiene un espacio en un campo científico como el de la salud reproductiva... Aportaré lo que soy.

-Llega, además, en pleno debate sobre la ley del aborto.

- Mi actividad profesional siempre ha sido hacia la libre decisión de las mujeres y creo que es un momento oportuno para reforzar esa perspectiva.