Vitoria vibra con el rock

La octava edición del Azkena, que arranca esta tarde, convertirá durante tres días a la ciudad en la capital de la música

N. ARTUNDO| VITORIA

Vitoria ya destila rock. Miles de personas están preparadas para reunirse durante tres días en el recinto de Mendizabala en la cita anual del Azkena Rock Festival. Desde esta tarde, las nuevas fechas primaverales del ciclo acogen a una amplia selección de artistas y estilos que volverán a poner a la ciudad en el centro de las miradas de los aficionados a este tipo de música.

Habrá soul actual con guiños clásicos, como en el caso de Jenny Dee & The Deelinquents o Eli 'Paperboy' Reed (que también estará mañana a las 13.30 horas en la Plaza de la Virgen Blanca). También se escuchará potente rock de aires sureños, tanto con los Black Crowes como con los históricos Molly Hatchet. La línea más punk contará con los festivos Toy Dolls o con el hardcore y reggae de los veteranos Bad Brains. La fusión de estilos que practican Fun Lovin' Criminals o Mike Farris -quien llevará pasado mañana, sábado, su base de gospel a la Plaza de la Virgen Blanc-, el espectáculo de rock de Alice Cooper o la 'música cósmica americana' de Jonny Kaplan aportarán otros colores sonoros al Azkena Rock.

El montaje, con un total de 150.000 vatios de sonido y 350.000 de luces, permitirá que los asistentes disfruten de un espectáculo de primera línea en los dos escenarios del festival. Como novedad, este año las dos tarimas han sido bautizadas por la promotora Last Tour International, en homenaje a dos figuras del rock que han fallecido en los últimos meses. La infraestructura de mayores dimensiones, que acogerá en esta jornada todas las actuaciones, ha recibido el nombre de Lux Interior, en recuerdo al cantante de The Cramps, que actuó en Vitoria en la segunda edición. El escenario-carpa, en el que a partir de mañana se alternarán los conciertos con los de la plataforma principal, se ha llamado Ron Asheton, como el guitarra y bajista de The Stooges, la banda con la que Iggy Pop ha desarrollado sus dos incendiarios 'shows' en Mendizabala.

El eclecticismo del cartel también se traducirá en contrastes y sorpresas. Las conocidas propuestas de los viejos rockeros Burning, los veteranos Zombies o los Fabulous Thunderbirds, con su potente rhythm and blues, forman parte de un programa en el que se podrán descubrir en directo los nuevos planteamientos musicales de Juliette Lewis o el resultado de combinar a integrantes de The Walkabouts, Zen Guerrilla, Nebula, Fumanchu o The Supersuckers bajo la denominación The Freeks.

Zona de camping

Los numerosos seguidores de grupos como The Breeders, Soul Asylum y Hardcore Superstar y los amantes del pop rock con notas de psicodelia -Dr Dog y The Soundtrack Of Our Lives, cada uno en su estilo- también podrán disfrutar del habitual mercadillo o de la nueva carpa de Movistar, donde se podrá tocar la guitarra, el bajo y la batería.

La infraestructura del festival incluye asimismo la zona de camping, con capacidad para 3.000 personas, a la que en esta ocasión se ha dotado de numerosos servicios, como bar, puesto de bocadillos, duchas y baños, además de dos recogidas de basura al día. Ante la habitual prohibición de introducir alimentos y bebidas al recinto, la organización ha optado por ampliar la variedad del avituallamiento. Además de un total de 150 metros de barra para todo tipo de bebidas, la dieta del rock incluirá desde bocadillos diversos, horneados y a la plancha, hasta hamburguesas, perritos, kebabs, sandwiches mixtos, falafel y patatas fritas.

Y es que ante tan maratonianas sesiones, que continuarán de madrugada con sesiones de pinchadiscos, mantener las fuerzas será también una cuestión importante.