«Los trabajos de Balenciaga no se han podido superar, eran obras de arte»

El nieto del escritor Elías Amézaga disertó sobre el modisto internacional y famosas diseñadoras en Getxo Moda

EVA MOLANO| GETXO
El periodista posa en Getxo junto a un traje de Balenciaga. / P. URRESTI/
El periodista posa en Getxo junto a un traje de Balenciaga. / P. URRESTI

Abraham de Amézaga, (1974) periodista de moda para varias publicaciones, es nieto del conocido como escritor de los vascos Elías de Amezága. Reside en París, una ciudad que siempre le ha fascinado como símbolo del 'glamour'. Licenciado en filología francesa, se considera un enamorado del arte de vivir y de la belleza. Amézaga disertó ayer en Getxo Moda sobre una quincena de destacadas mujeres diseñadoras, desde Cocó Chanel hasta Míriam Ocariz. El lunes, lo hizo sobre la maestría de Balenciaga, al que considera un genio inimitable.

-¿Cómo se hizo un experto en moda?

-De pequeño me encantaban los coches de lujo como los 'Rolls', los 'Jaguar'... Después comencé a interesarme por la decoración y la moda, por la estética, lo bello, lo bien hecho y la calidad... La moda es una manifestación de lo que somos. Cómo viste una persona dice mucho de ella: es su carta de presentación. Me adentré en el terreno. Fui de los pocos hombres, de hecho, que escribía sobre moda y belleza hace unos años.

-Ya hay más hombres que se dedican a ello

-Aquí era el único. Cuando iba a las presentaciones de productos en Madrid, yo era el único, junto con otro que trabajaba en una revista especializada de perfumes, pero estábamos muy bien tratados.

-Ahora es una autoridad en Balenciaga.

-En 2000 empecé a tener contacto con la Fundación y, una vez se constituyó, hizo una exposición en San Sebastián. Me encargaron el texto del catálogo, y luego colaboré con el catálogo de un homenaje que Francis Montesinos hizo a Balenciaga en Valencia. Además, me interesa en calidad de personaje de gran elegancia moral y personal. Su obra no se ha podido superar, ni habrá otro igual que Balenciaga, porque ya no existen esas señoras de vida ociosa que se cambiaban tres o cuatro veces al día de vestuario. A Balenciaga sólo queda recordarlo y ensalzarlo. Tuvo diferentes etapas creativas.

-¿Cómo trabajaba?

Abrió su primera casa de costura en San Sebastián y luego talleres en Madrid. De sus primeras colecciones a las últimas hay una gran evolución, pero en sus primeros trajes ya se perciben sus ansias de perfección. Era un hombre que hacía los trajes perfectos por dentro y por fuera. Eso ya no existe. Dabas la vuelta a un traje de Balenciaga y no había ni un hilo que saliera. Todas sus obras eran obras de arte.

-¿Que hacía diferente a Balenciaga de otros diseñadores vascos?

-Sus volúmenes, sus formas... En Getxo Moda se exponen 4 modelos de Balenciaga y uno de ellos, del 58, es una maravilla. Es un modelo estampado con un vuelo y forma espléndidos. También creó las mangas melón. Sus creaciones permitían resaltar lo bello de cada mujer.

«París lo ensalzó»

-¿Cree que no ha estado lo suficientemente valorado?

-No ha sido reconocido como se merecía. Se le conoce más fuera que aquí. Cuando llegó a París en 1937, huido de la Guerra Civil, abrió un taller. Si se hubiera quedado en España, habría acabado siendo un gran maestro del prêt-à-porter. Fue París, la capital del glamour, quien lo descubrió, ensalzó y lo hizo un creador internacional. Era capaz de cortar, coser una colección entera y desmontarla si hacía falta porque, al contrario que otros modistos, que sólo elaboran los bocetos, era costurero. Su madre lo era y lo había visto desde pequeño. En general, en España nunca se ha visto la moda como creatividad, como arte aplicado. No ha habido una cultura de la moda. Siempre se la ha visto como algo frívolo, para las mujeres... París, Milán, Nueva York y Londres, en este orden, son las verdaderas capitales de la moda.

-De Cocó Chanel a Miriam Ocariz. ¿Cómo se ha documentado para difundir la maestría de estas mujeres creadoras?

-A muchas las he entrevistado y las conozco personalmente, y he leído sobre ellas, aunque no todas son tan famosas como Coco Chanel o Nina Ricci. Me apetecía darlas a conocer, porque cada vez hay más.

Fotos

Vídeos