ETA tenía un plan para derribar el avión del Rey con un misil tierra-aire

Expertos franceses acceden a los datos sobre el magnicidio aéreo que los terroristas habían guardado en documentos informáticos La banda realizó un ensayo de fuego real con un proyectil ruso

FERNANDO ITURRIBARRÍA| CORRESPONSAL. PARÍS
Don Juan Carlos es un apasionado de la aviación. En la imagen, a los mandos de un Hércules en octubre pasado. / EFE/
Don Juan Carlos es un apasionado de la aviación. En la imagen, a los mandos de un Hércules en octubre pasado. / EFE

ETA desarrolló un plan, probado con ejercicios teóricos e incluso prácticos, para derribar el avión o helicóptero en el que viaja el rey Juan Carlos con un misil tierra-aire lanzado desde los alrededores de un aeropuerto o una base militar. El presidente del Gobierno y sus ministros también figuran entre los objetivos potenciales de los planes del magnicidio aéreo, desarrollados en varios CD-Rom a cuyo contenido han podido acceder los servicios antiterroristas galos. En la casa en la que fueron intervenidos los documentos informáticos también se encontraron restos de un proyectil antiaéreo, ya disparado en un ensayo de fuego real, que corresponden a un modelo de fabricación rusa idéntico a los ejemplares descubiertos el otoño de 2004 en dos zulos subterráneos del País Vasco francés.

Los especialistas galos que han analizado el proyecto de atentar con un misil contra las máximas autoridades del Estado español consideran que la fase de información está muy avanzada. En uno de los tres discos examinados, se encontró un documento titulado 'Se prepara una acción con la aguja', palabra que designa en clave un misil tierra-aire dotado de radar y sensores de calor. En el texto se recomienda disparar al objetivo cuando se encuentre a una altura de 600 u 800 metros por encima del tirador.

Otro archivo, con el título 'Objetivos', expone de manera explícita que el Rey de España, el presidente del Gobierno y los miembros del Consejo de Ministros son los blancos declarados del atentado. El autor describe de manera pormenorizada, con ayuda de fotografías, los medios de transporte aéreo que suelen utilizar en sus desplazamientos e insiste en que las fases de despegue y aterrizaje son las más propicias para tener éxito. En un documento anexo titulado 'Lugares' se ofrece una lista de puntos geográficos «retenidos para la acción» en las provincias de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra.

En otro fichero se reproducen las trayectorias de los planes de vuelo en torno al aeropuerto de Barajas, al aeródromo de Palma de Mallorca, a la localidad madrileña de Campo Real -vecina de la base de Torrejón de Ardoz- y al municipio navarro de Castejón, cercano al Polígono de Tiro de las Bardenas, campo de entrenamiento del Ejército del Aire y de las fuerzas aéreas de la OTAN. Una selección cartográfica representa los pasillos aéreos del País Vasco y de la provincia francesa de Gironda, con capital en Burdeos.

Los expertos en desencriptación informática también han logrado editar la simulación de un plan de vuelo realizada por los instructores etarras con fines pedágogicos. Se trata de un trayecto entre Madrid y Málaga a bordo de un Boeing 727 fechado el 23 de mayo de 1997. El resto del CD-Rom contiene fotografías, esquemas, textos y mapas agrupados bajo los epígrafes 'argazk', 'eskemak', 'textuak' y 'mapak'.

El contenido de los otros dos discos es de carácter técnico. En uno de ellos hay ficheros que permiten la realización de planes de vuelo simulados en Europa y el aprendizaje de las diferentes trayectorias y maniobras de pilotaje. El último soporte, titulado 'Reglamento de circulación aérea', recoge la reglamentación y la señalización de los transportes aéreos.

Blanco real

Los tres CD-Rom fueron descubiertos en abril de 2004 en el caserío 'Lakoa' de la localidad vascofrancesa de Saint-Michel, próxima a la frontera con Navarra. La vivienda albergó durante quince años una fábrica de armamento pesado, un taller de explosivos y un laboratorio de electrónica. En el registro, además de maquinaria, un pozo de tiro y un voluminoso arsenal, se encontraron los restos de un sistema EPR (siglas de 'Ensemble Pile Refroidisseur'), destinado al lanzamiento de misiles tierra-aire SAM-18.

El examen pericial al que fueron sometidos los pedazos por expertos en armas de guerra dictaminó que se había efectuado un tiro de misil a un blanco real. La conclusión se basa en las marcas de calentamiento que presentaban y en la constatación de que sólo un disparo de esas características puede provocar el funcionamiento del EPR, dispositivo refrigerador del que depende la alimentación eléctrica del conjunto.

La tesis fue confirmada por el hallazgo en una base francesa de la jefatura logística de un mensaje interno atribuido al especialista en electrónica Iñigo Elizegi 'Ioritz'. El escrito, que incluía un esquema del EPR, respondía a una consulta previa sobre los disfuncionamientos observados en el lanzamiento de un misil y aportaba una serie de explicaciones sobre el origen de los fallos detectados. El documento, intervenido en enero de 2003, evidenciaba que el autor había examinado los trozos del dispositivo que le habían hecho llegar, probablemente los mismos que fueron hallados quince meses después en el caserío de Saint-Michel.

Amplio informe

De hecho, Elizegi residió y trabajó en la casa-taller desde diciembre de 2001 a agosto de 2003, según consta en un amplio informe -firmado por 'El electrónico'- dirigido al comité ejecutivo de ETA pocos días después de que fuera desmantelada. En la extensa narración, entre otras muchas cosas, contaba que en la vivienda se había discutido sobre las cargas explosivas que iban a colocar en unas instalaciones de esquí en el invierno 2003-2004. «Ni el objetivo ni el nombre de la estación fueron pronunciados, sólo el destino y la fecha aproximada», escribía en referencia a las precauciones adoptadas ante eventuales escuchas policiales.

La frase alude al proyecto de poner en 2003 doce bombas de tres kilos de explosivos cada una en la estación de esquí de Baqueira-Beret (Lérida) para su detonación en Navidad, época en la que tradicionalmente la Familia Real acude a la zona. Los etarras Gorka Vidal e Irkus Badillo, integrantes del 'comando Gaztelu', reconocieron en el juicio al que fueron sometidos en la Audiencia Nacional que el día en que fueron a colocar los artefactos se encontraron con un temporal que les disuadió de sus propósitos.

En el caserío, conocido como 'Basati' en clave interna, también se encontró un fusil con silenciador y mira telescópica de la marca Mauser. Este rifle de precisión es similar al empleado en el intento de asesinato del Rey en Palma de Mallorca durante el verano de 1995, que fue adquirido en una armería del centro de París en febrero de 1994.