Begoña Gil seguirá de concejala en Bilbao

La edil del PSE ha comunicado al grupo municipal su decisión de mantenerse en el cargo y diferenciar su parcela política de la de Patxi López

JOSÉ MARI REVIRIEGO| BILBAO
Begoña Gil precede a su marido en uno de los actos de precampaña que el PSE celebró junto al Guggenheim. / IGNACIO PÉREZ/
Begoña Gil precede a su marido en uno de los actos de precampaña que el PSE celebró junto al Guggenheim. / IGNACIO PÉREZ

Begoña Gil seguirá como concejala en Bilbao. La mujer de Patxi López ha decidido cumplir con su mandato en el Ayuntamiento bilbaíno, donde es edil del PSE desde 1995, pese a tener que residir en el palacete vitoriano de Ajuria Enea una vez que su marido sea nombrado lehendakari. Gil ya ha comunicado al grupo municipal que lidera Txema Oleaga su decisión de continuar con su actividad pública y diferenciar así su parcela política de la del próximo jefe del Gobierno vasco, a la sazón, su pareja. Así lo han llevado siempre.

Será, no obstante, la primera mujer consorte de un lehendakari que también se dedique a la política en primera línea. Por Ajuria Enea han pasado Sagrario Mina, mujer de Carlos Garaikoetxea; Gloria Urtiaga, de José Antonio Ardanza; y Begoña Arregi, de Juan José Ibarretxe. Ninguna de ellas estuvo expuesta a los focos más allá de acompañar a sus maridos a actos oficiales.

Bilbaína del barrio de Otxarkoaga, Gil entró en política siendo una veinteañera a través de los movimientos vecinales. Ya dentro del Partido Socialista, se inició como asesora de Nicolás Redondo Terreros, entonces líder del PSE en Vizcaya. Corría el final de los años ochenta y fue entonces cuando conoció a Patxi López, luego su marido.

Tras las elecciones municipales de 1995 accedió al Ayuntamiento de la capital vizcaína y enseguida asumió responsabilidades. A raíz de la ruptura del pacto con el PP, el PNV fraguó en el ecuador del mandato un Gobierno tripartito con PSE e IU. Begoña Gil estuvo al frente de la concejalía de Bienestar Social, donde cumplió su aspiración de servicio a pie de calle.

En la oposición fue presidenta del consejo de distrito de Otxarkoaga, una especie de pequeño consistorio con muchas menos competencias. Este foro, que encauza las peticiones ciudadanas, reúne a vecinos y asociaciones, junto a los partidos. Gil no podía disimular su alegría cada vez que las elecciones situaban al PSE como primera fuerza en el barrio, primacía que terminó en el segundo mandato de Azkuna, en 2003.

Pese a que lleva casi 14 años en el Ayuntamiento -ha iniciado su cuarto mandato en 2007-, la esposa de López ha mostrado un perfil discreto en su vida pública. En los plenos suele intervenir, aunque el papel principal lo lleva el portavoz socialista, en esta legislatura Txema Oleaga. Ella nunca ha asumido esta responsabilidad en su ya larga trayectoria -a sus 41 años, es uno de los corporativos más 'veteranos', junto a Ibon Areso, Julia Madrazo y Paco Pontes-. Ahora ejerce de secretaria del grupo municipal, lo que en la práctica le lleva a coordinar todas sus actividades e iniciativas.

Por eso era también importante que desvelara cuál iba a ser su futuro si el PSE saltaba al Gobierno vasco, como finalmente ocurrirá. Curiosamente, el líder del PP, Antonio Basagoiti, comenzó a la vez que ella en el Consistorio de la capital vizcaína y, de alguna forma, ambos han tenido carreras paralelas. Basagoiti permitirá con su apoyo la investidura de su esposo como lehendakari.

Historias cruzadas

El Ayuntamiento de Bilbao como escenario de historias cruzadas suma otros capítulos. Tras la marcha de Basagoiti como parlamentario, el grupo del PP pasó a estar liderado por Cristina Ruiz, mujer de Leopoldo Barreda, portavoz de los populares en el Parlamento. Los hilos con la Cámara se completan con Julia Madrazo, teniente de alcalde y hermana de Javier Madrazo, ex líder de EB y ex consejero. Ninguna de estas conexiones ha sido utilizada en el pleno para buscar un chispazo en el contrario.

La relación personal de Begoña Gil con López, que además es secretario general del PSE y, por tanto, máximo responsable del partido, no ha sido motivo de desgaste político en la escena pública, aunque está por ver si la nobleza en la disputa se mantiene cuando sea la mujer del lehendakari. Hasta la fecha, ni el equipo municipal de Gobierno, en manos de PNV y EB, ni sus 'compañeros' en la oposición lo han aprovechado en el ejercicio del cargo. De hecho, hasta hace unos años apenas se conocía que eran pareja.

Gil se ha destacado por su discreción, pese a saltar a las tablas en la pasada campaña de la mano de su marido. Aunque participó con un cierto protagonismo, su intervención ha estado más vinculada al acompañamiento a López en actos estelares e, incluso, durante el juicio por las reuniones con Batasuna, que a declaraciones que se reserva como concejala. Ante todo, ha preservado su parcela pública y lo seguirá haciendo con su decisión de mantener su actividad política.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos