«En Soria y Guadalajara se habla un buen castellano»

La cuarta mujer que accederá a la Academia de la Lengua habló ayer en Ibercaja de 'El habla del norte'

MIGUEL A. ROJO| LOGROÑO
Inés Fernández Ordoñez pronunció ayer una conferencia en Ibercaja. / SERGIO ESPINOSA/
Inés Fernández Ordoñez pronunció ayer una conferencia en Ibercaja. / SERGIO ESPINOSA

Inés Fernández Ordóñez (Madrid 1961), catedrática de Lengua de la Universidad Autónoma de Madrid, será en breve la cuarta mujer que acceda a la Real Academia de La Lengua (RAE), tras Ana María Matute, Carmen Iglesias y Margarita Salas. Cubrirá la vacante del excepcional poeta Ángel González, recientemente fallecido. Es experta en dialectología.

Un total de 42 hombres académicos y cuatro mujeres conforman la institución vigilante con el idioma español. Con la ayuda de varias promociones de alumnos, Fernández Ordóñez ha recopilado novecientas horas de grabaciones de lengua hablada obtenidas en más de setecientos enclaves rurales del país, una reconocida labor de campo saludada por los filólogos.

Ayer ofreció una conferencia en Logroño sobre 'El habla del norte' en el seno de las cuartas Jornadas Científicas, organizada por las Fundaciones San Millán y Camino de la Lengua, Universidad de La Rioja y UNED.

-¿Cómo se habla en el centro-norte peninsular? ¿Cuáles son sus singularidades?

-Hay una serie de cuestiones de variación gramatical; en concreto se han gestado el leísmo, laísmo y el loísmo, y también la concordancia neutra. La peculiaridad de La Rioja, País Vasco, Navarra, Burgos y Cantabria, es el uso del condicional en vez del presente de subjuntivo. En el uso de los pronombres, cada provincia o comunidad se comporta de manera diferente.

El mito pucelano

-El tópico, quizá ya anacrónico, difunde que el mejor castellano se habla en Valladolid.

-Es curioso cómo surgen estos tópicos. También se decía que Toledo era el lugar de referencia en el uso de la lengua. Hoy en día, si tenemos que fijar la variedad lingüistica que más se aproxima al español estándar, al de la cultura escrita, no está en Valladolid, sino en una zona centroriental. Sería el español hablado en Soria o Guadalajara, lugares cuya variedad local, vernácula, se parece más al modelo estándar.

-¿Cómo le recibieron en la Real Academia de la Lengua?

-Todo el mundo fue muy amable. Sólo he podido asistir a una comida, pero me recibieron con los brazos abiertos.

-A algún veterano aún le parecerá una rareza.

-No sé, tendrían que contestar ellos. La intención de la RAE es ir poco a poco incorporando a mujeres para que la proporción sea acorde con la que las mujeres tienen en la sociedad.

-¿Sigue vigente el lema 'fija, limpia y da esplendor'?

-La Academia es un punto de referencia para el uso de la lengua española pero, evidentemente, los criterios de enfrentarse a ésta no son los mismos que hace tres siglos. A través de internet, Ciberlengua tiene 700.000 consultas diarias de hispanohablantes.

-Ser académica supone relumbrón, pero las dietas por asistencia deben ser casi ridículas.

-No sé, porque he sido solamente elegida, pero aún no he tomado posesión, no he ingresado. Primero tengo que escribir un discurso de ingreso y después ser aceptada. Todavía tardaré un año en tomar posesión.

-¿Abundan los filólogos o escasean?

-Hay un 50% de filólogos y el resto escritores y gente de otras profesiones.

-¿Latinoamérica ha enriquecido el español?

-Hay crecimiento léxico en Hispanoamérica y en la Península Ibérica, pero hay un gran acervo común de palabras de un español global.

Romance en San Millán

-¿Qué le sugiere San Millán de La Cogolla a una investigadora de la filólogía?

-Es un lugar entrañable, mítico e interesantísimo para alguien que, como yo y otros muchos, estudie la historia del español. Allí aparecen las primeras palabras, yo diría que más que del castellano, del español. Las Glosas no están en castellano. Entiendo que allí se representa por escrito y por primera vez un romance en español. Ésa sería la precisión.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos