El PSE asume que el PP presida el Parlamento vasco para cerrar el acuerdo de investidura

Socialistas y populares discutirán el asunto en próximas reuniones

VASCO PRESS |BILBAO
El secretario general del PSE  de Vizcaya y miembro de la comisión de los socialistas que negocia la investidura de Patxi López como lehendakari, José Antonio Pastor. /Archivo/
El secretario general del PSE de Vizcaya y miembro de la comisión de los socialistas que negocia la investidura de Patxi López como lehendakari, José Antonio Pastor. /Archivo

El PP vasco reclamará la próxima semana en las negociaciones que mantiene con el PSE la presidencia del Parlamento vasco para cerrar un acuerdo que garantice la investidura de Patxi López como lehendakari y la estabilidad del próximo Gobierno vasco. Los socialistas asumen que esta cesión puede ser el "precio" para el pacto. Fuentes de la dirección del PP, han reconocido que el partido va a poner encima de la mesa de las negociaciones esta demanda una vez que socialistas y populares tienen claro que deben sumar entre los dos mayoría -tres de cinco representantes- para controlar las decisiones del órgano de gobierno de la Cámara de Vitoria.

La comisión negociadora del PP va a plantear de esta forma una petición que ya anunció el propio Antonio Basagoiti dos días después de las elecciones. Basagoiti dijo entonces abiertamente que la presidencia del Parlamento "debe ser para el PP. Si al final el PSE aspira al cambio (.), lo normal es que el partido que apoya el nombramiento del lehendakari se quede con la presidencia del Parlamento".

Los dirigentes de PSE y PP han sido muy prudentes hasta ahora al hablar del contenido del acuerdo que ambas formaciones tienen que alcanzar de cara a la elección de los miembros de la Mesa del Parlamento y se han limitado a decir que "es un tema que tenemos todavía que hablar". Socialistas y populares discutirán el asunto en próximas reuniones.

Relevancia institucional

Los dirigentes del PP van a reclamar la presidencia de la Mesa del Parlamento vasco con la convicción de que se trata de un puesto de gran relevancia institucional y conocido para la población que les permitirá dotar de hacer visible ante la ciudadanía su papel determinante a la hora de ofrecer estabilidad al nuevo Gobierno vasco e influir en sus políticos. Y es que, al margen de las políticas que puedan consensuar en materia educativa, lingüística, antiterrorista o de infraestructuras, los populares no pueden aspirar a otro cargo político.

Los socialistas saben de las pretensiones populares y asumen que el apoyo del PP a la investidura no será gratis y la presidencia de la Cámara de Vitoria puede ser el "precio". Así, y según las fuentes del PSE consultadas, no van a ser inflexibles en este sentido y no van a permitir que, llegado el caso, este tema pueda poner en riesgo el buen fin de las negociaciones.

El presidente del Senado, Javier Rojo, ha defendido hoy la legitimidad de que la presidencia del Legislativo autonómico recaiga en el PP o en el PSE a pesar de que ninguno de estos partidos fuera el más votado en las elecciones del 1 de marzo. Rojo ha recordado que ocupa el puesto de presidente de la Cámara Alta pese a no ser el candidato de la lista más votada. "Yo soy presidente del Senado y no era el candidato de la lista más votada, que fue el PP, y no por eso no tengo tanta legitimidad", ha dicho ante las críticas del PNV ante el más que probable acuerdo PSE-PP para controlar la Mesa del Parlamento.

"Fórmula concreta"

José Antonio Pastor, secretario general del PSE vizcaíno, ha señalado por su parte que "si Patxi López sale elegido con los votos del PSE y del PP, lo lógico es que la Mesa refleje también esa mayoría", aunque todavía no se ha decidido la fórmula concreta para el reparto de los cargos. PSE y PP tienen perfiladas las líneas generales de su acuerdo y seguirán la próxima semana unas negociaciones que tienen como principal punto de fricción el nivel de concreción de los compromisos: los populares desean compromisos concretos, medibles y exigibles, y los socialistas prefieren compromisos más generales para disponer de un mayor margen de acción política.

El partido de Patxi López quiere apoyarse en el PP para tener una estabilidad y una mayoría parlamentaria indispensable de cara a poner en marcha un plan de choque contra la crisis económica y aprobar el proyecto de Ley de Presupuestos de 2010, pero tampoco quiere hipotecar su acción política y aspira a disponer de margen para buscar acuerdos con otros partidos a lo largo de la legislatura.

El interés del PP es otro. Los populares vascos necesitan compromisos claros y concretos para poder "vender" en primer lugar el resultado de las negociaciones con los socialistas a su militancia y tener unas garantías mínimas de que el PSE no cambie de políticas y socios a mitad de legislatura y lleven de esta forma a los populares a arrepentirse de haber dado sus votos a López.