Patxi López intensifica el aprendizaje del euskera ante la opción de ser lehendakari

El líder del PSE recibe clases particulares por las mañanas durante tres días a la semana, junto con José Antonio Pastor

M. PÉREZ| BILBAO
Patxi López, en un mitin rodeado de ikurriñas, se marca como objetivo poder dar «cuanto antes» discursos en euskera. / AP/
Patxi López, en un mitin rodeado de ikurriñas, se marca como objetivo poder dar «cuanto antes» discursos en euskera. / AP

Tres días a la semana, un hombre entra bien temprano en la sede del PSE-EE en Bilbao cargado con libros. Aprieta el botón del ascensor, sube a la planta noble y enfila directamente al despacho del secretario general del partido. Todo el mundo le conoce. Saluda a quienes encuentra a su paso. «Egunon», claro. Es él la persona que hoy en día aún puede, y debe, amonestar cada vez que se despista al candidato socialista a lehendakari en plena cresta de la ola.

El hombre con tal poder de recriminación llama a la puerta con naturalidad y accede al despacho de Patxi López. Éste y el responsable socialista de Vizcaya, José Antonio Pastor, ya lo tienen todo preparado. Libros, bolígrafos y cuadernos sobre la mesa. El 'maisu' ha llegado. «Egunon», «egunon». Los alumnos López y Pastor abren los libros. Empiezan a recitar. Comienza la clase de euskera. Hora y media seguida.

Al tiempo que prepara su posible conquista de la Lehendakaritza, el líder del PSE se afana en otro asalto; el del idioma vasco. También Juan José Ibarretxe tuvo que aprenderlo a marchas forzadas cuando se hizo presidente. Parece una tradición incipiente. A uno le hacen lehendakari o consejero del Gobierno vasco y entre sus primeras obligaciones figura el EGA. De Ibarretxe se dice que fue un alumno aventajado. Mari Carmen Garmendia, ex consejera de Cultura, le organizó un programa de aprendizaje vertiginoso. Estuvo a la altura: sus tres juras como lehendakari las hizo declamando el texto en euskera que utilizó José Antonio Agirre en 1936. Y su entonación fue buena, pese a que ése es el escollo en el que habitualmente encalla la mayoría de euskaldunberris y uno de los principales hándicaps de Patxi López.

«Patxi va avanzando, pero como a todo estudiante de euskera le cuesta coger soltura al hablar», señalan en el entorno del líder socialista, que lleva aplicando los codos ya un tiempo, aunque cuajado de interrupciones «por sus obligaciones políticas y, en las últimas semanas, por dos razones obvias: la precampaña y la campaña electoral». Las mismas fuentes afirman, sin embargo, que las 'piras' han terminado. «Ha intensificado las clases. Él es plenamente consciente de que el lehendakari tiene que conocer perfectamente las dos lenguas oficiales de este país».

Manifiesto

Sus pinitos ha hecho. Durante la reciente carrera hacia las urnas, el candidato López se ha ido acostumbrando a intercalar frases y párrafos en euskera en sus discursos. «Muy básico», le reprochan sus detractores. También ha promovido el manifiesto en favor de un idioma autóctono «alejado del sectarismo», pero decididamente defensor del bilingüismo.

El perfil vasquista del PSE, aseveran en su entorno, no puede trastabillar, por tanto, en la imagen de un líder atado permanentemente a un pinganillo para entender una alocución en euskera. Todavía le escuece al candidato que no pudiera debatir en ese idioma con otros aspirantes en la recién concluida campaña. «Su compromiso es participar con un euskera fluido en su próximo debate en ETB dentro de cuatro años. Aunque mucho antes quiere tener la capacidad para utilizarlo en un discurso o en una respuesta parlamentaria». Cuestión final: como Ibarretxe, ¿es López de los alumnos que, cuando se pone, se pone? «Sin duda. Tendrá que quitarle horas al sueño, pero hablará en euskera». Y si no, a repetir, que es lo que quiere cualquier lehendakari.

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