Un año de cárcel para un escolta que amenazó con su arma a un conductor

El inculpado será asimismo privado de su permiso de armas durante seis meses y se le retirará el carné de conducir durante un año

EFE |SAN SEBASTIÁN

Un escolta ha sido condenado a penas que suman un año de cárcel por intimidar con su forma de conducir temeraria a un conductor que transitaba por Hondarribia y al que también amenazó con una pistola para que se parara en el arcén.

Según la sentencia del caso, los hechos ocurrieron a las 12:30 horas del 11 de diciembre de 2004, cuando la víctima y dos personas más circulaban en un coche marca Citroen por la N-I y, a la altura del Club de Golf de Jaizubia, rebasaron a un turismo Opel que conducía el procesado.

El imputado pegó entonces su coche a la parte trasera del de su víctima y empezó a dar bandazos de izquierda a derecha a gran velocidad y, al descender el alto de Gainztzurizketa, intentó rebasar al Citroen, a pesar de que en ese punto la carretera se estrechaba y pasaba a tener un único carril con línea continua.

Tras varios intentos de pasar al coche de forma incorrecta, el procesado consiguió finalmente ponerse en paralelo a la altura del otro conductor aprovechando el carril de la dirección contraria y, "con ánimo de amedrentarle, esgrimió su pistola". En ese momento el acusado descubrió un vehículo que venía de frente, circunstancia ante la que la víctima decidió frenar su Citroen para permitir que el procesado le adelantara.

Insistencia

A pesar de ello, el inculpado también decidió frenar y situarse nuevamente detrás del Citroen para volver a intentar rebasarlo por la derecha un tramo más adelante, sin conseguirlo. El procesado continúo haciendo amagos de pasar a su víctima hasta que al llegar a Oiartzun el escolta adelantó definitivamente al Citroen y, mientras empuñaba su arma le mostró un carné y le indicó que parara el automóvil.

La víctima creyó entonces que el imputado era un agente de la autoridad, por lo que detuvo el coche detrás del Opel del acusado, quien le pidió que le mostrara el carné de conducir.

Sin embargo, el conductor del Citroen sospechó y reclamó al inculpado que se identificara y que le diera su número profesional y, ante a las "dudas y estado de temor" del procesado, pidió a uno de sus acompañantes que llamara a la Ertzaintza, instante en el que el escolta se subió a su coche y abandonó el lugar.

Durante el juicio por estos hechos, el acusado se mostró conforme con la petición de pena que hizo el fiscal, por lo que ahora ha sido condenado a penas que suman un año de cárcel por un delito de coacciones y otro de conducción temeraria.

El inculpado será asimismo privado de su permiso de armas durante seis meses y se le retirará el carné de conducir durante un año.