Getxo recobra la calma tras el ciclón

El pacto presupuestario entre el PNV y el PSE dará estabilidad al gobierno municipal, pero PP y EB creen que responde a «maniobras de alta política»

TXEMA IZAGIRRE| GETXO
Imanol Landa junto a Luis Almansa, tras presentar los presupuestos. / I. PÉREZ/
Imanol Landa junto a Luis Almansa, tras presentar los presupuestos. / I. PÉREZ

Tras todo tipo de ciclones, inundaciones y otros accidentes meteorológicos, la calma ha vuelto a Getxo. También la calma política. A finales de esta semana, el PSE-EE primero, y el PNV después, presentaban a bombo y platillo un acuerdo que permitirá sacar adelante los primeros presupuestos de este mandato.

El pacto significa un balón de oxígeno para un alcalde, Imanol Landa, que ha vivido asfixiado por la falta de mayoría suficiente para gobernar con comodidad. A ello se ha sumado el férreo marcaje de una oposición mayoritaria -PP y PSE-, cuyos acuerdos eran ignorados por el equipo de gobierno del PNV, situación que mantenía la actividad municipal en un permanente estancamiento.

Landa contará este año de crisis con los presupuestos más elevados de la historia, por lo que el pacto es para él especialmente provechoso. Podrá hacer realidad sus grandes promesas electorales. De ver paralizado el proyecto del Getxo Antzokia por exigencias del PP y el PSE, pronto asistirá al comienzo de las excavaciones. También desatascará otros planes como el del Aula de Cultura de Santa Eugenia y hasta se verá beneficiado en obras ajenas como el soterramiento del metro.

No era de extrañar, por tanto, su indisimulada satisfacción por el recién conquistado respaldo socialista, e incluso que apostara porque el consenso vaya «más allá de las elecciones del 1 de marzo. Es beneficioso para Getxo y demuestra que siempre hemos estado dispuestos a negociar», señalaba el viernes al presentar los presupuestos.

Esto último lo niegan los socialistas. Precisamente, el portavoz municipal, Luis Almansa, explicó el giro político de su partido, tras un prolongado 'idilio' con el PP, porque «el equipo de gobierno ha aceptado por primera vez nuestra oferta de diálogo». Y el caso es que la portavoz popular en el Ayuntamiento, Marisa Arrúe, desmiente, a su vez, a su antiguo aliado. Asegura que el PNV ya intentó pactar con los socialistas los últimos presupuestos, y Almansa «ni se dignó abrir la carpeta».

Teniendo en cuenta que «gran parte» de las 40 enmiendas socialistas incorporadas a las cuentas municipales «se quedan en pequeñas partidas con escasos fondos económicos, destinadas a realizar estudios», el PP ve en el acuerdo «maniobras de alta política» y mandatos de la ejecutiva socialista. «Han otorgado un cheque en blanco al PNV. Getxo ha sido sólo la moneda de cambio», censura la concejala.

«Banco de pruebas»

En concreto, sospecha que «esta actuación en nuestro municipio ha respondido a un cambio de cromos en Barakaldo», donde los nacionalistas se abstuvieron al votar los presupuestos. «Lo mismo ocurre con Vitoria y Madrid. El PNV quiere seguir gobernando en Euskadi y los socialistas en Madrid», resume.

Fruto de estas carambolas, el municipio más poblado de la Margen Derecha y el tercero más grande de Vizcaya se ha convertido, a juicio de la portavoz popular, en un «banco de pruebas». EB comparte la opinión de que todo obedece a cálculos que trascienden el ámbito municipal. El concejal Iñaki Urkiza recuerda que «Almansa prometió desbancar a los nacionalistas del gobierno. Tenía una oportunidad histórica y les ha estado torpedeando durante dos años. Ahora va y les apoya. Está claro que son órdenes de arriba. Y si hacen falta los votos del PP después del 1 de marzo para que Patxi López sea lehendakari, en Getxo habrá moción de censura», augura.

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