Una asfixiante ola de calor se cobra 43 vidas en Australia

AGENCIAS| SYDNEY

Las altas temperaturas comienzan a dar un respiro al sur de Australia después de verse asfixiado por una ola de calor que ha causado hasta el momento 43 muertos. Durante varios días el mercurio de los termómetros alcanzó los 40 grados centígrados, lo que hizo el ambiente casi irrespirable. Pero según anunciaron ayer las autoridades, las temperaturas están descendiendo hasta los 30 grados favorecidas por algunas lloviznas en la región.

Aunque nadie ha querido aventurar que todas las muertes por parada cardiaca durante estos días se hayan debido a la ola de calor, tampoco nadie lo ha descartado. Sin ir más lejos, en el estado de Victoria perecieron seis personas, mientras que en el de Australia del Sur hubo 37 fallecimientos súbitos en los últimos días.

El Gobierno ha puesto en marcha un plan para asegurar el bienestar de unos 100.000 ancianos y ha pedido a los ciudadanos que se pongan en contacto con sus vecinos y sus familiares para evitar más muertes. La mayoría de las víctimas superaba los 70 años.

Mientras, en Victoria, los bomberos han logrado controlar el enorme incendio de Gippsland, que ha destruido unas treinta casas y unos sesenta cobertizos, además de 6.300 hectáreas de bosque, y evitar que alcanzara la línea que suministra electricidad a Melbourne.

La red de energía no logró aguantar el fuerte consumo, por lo que unos 500.000 usuarios se quedaron a oscuras. Sin embargo, ya se ha restablecido el suministro en ese estado de Victoria, donde se calcula que la ola de calor ha dejado daños por unos sesenta millones de euros.

En Australia del Sur, el jefe del gobierno Mike Rann, declaró que se abrirá una investigación a la Compañía Nacional de Gestión del Mercado Eléctrico, además de a las distribuidoras de la energía, por su deficiente actuación durante la crisis.

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