Bilbao se descubre ante Hessel, paladín de los derechos humanos

Azkuna entrega el premio Unesco a este superviviente de los campos nazis y «ciudadano sin fronteras»

ESTIBALIZ SANTAMARÍA| BILBAO
Stéphane Hessel recibe un fuerte aplauso a su llegada al Salón Árabe. / MIREYA LÓPEZ/
Stéphane Hessel recibe un fuerte aplauso a su llegada al Salón Árabe. / MIREYA LÓPEZ

«Aún vivimos en un mundo en el que se violan los derechos humanos y se producen masacres, pero mi mensaje es de confianza en este siglo aún joven para lograr un mundo más justo». Stéphane Hessel lanzó el guante ayer en Bilbao a las nuevas generaciones del planeta, para que continúen con la labor a la que él ha consagrado gran parte de su vida: la defensa de los derechos humanos. Lo hizo durante la recepción que le ofreció la Corporación bilbaína tras ser reconocido con el premio Unesco Bilbao para la Promoción de los Derechos Humanos.

Hessel nació en Berlín en 1917 y durante la II Guerra Mundial fue destinado al frente. Allí fue arrestado por los alemanes y enviado al campo de concentración de Bourbonne-les Bains. Logró escapar y se incorporó al Gobierno francés en el exilio del general De Gaulle. Sin embargo, la pesadilla no había acabado para él. Cuatro años después, le atrapó la Gestapo y fue deportado a los campos de concentración de Buchenwald y Dora. Volvió a escapar. Cuando la II Guerra Mundial terminó, Hessel inició una larga carrera diplomática en las Naciones Unidas y fue uno de los 'padres' de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Con este bagaje a sus espaldas , el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, le definió ayer durante la recepción como «un ciudadano sin fronteras que ha dedicado su vida a trabajar por un mundo mejor». «Un hombre que representa la dignidad y la justicia», añadió el alcalde. Azkuna no se fue demasiado lejos para ejemplificar las violaciones de derechos «contra las que aún hay que luchar». «Aquí todavía existe la violencia terrorista», recalcó. «¿Qué más derechos se pueden pisotear después de destrozar una familia, como la de Inaxio Uria?», apuntó.

Hessel también tuvo palabras para el anterior inquilino de la Casa Blanca, «que aunaba la incomprensión y la brutalidad, promoviendo guerras y lugares como Guantánamo», afirmó. «Por otro lado Israel, que hubiera podido ser un haz de luz, ha llevado una política de colonización y ocupación de sus vecinos». Hessel también criticó la decisión del Papa de rehabilitar al obispo británico que niega la existencia del Holocausto. «No ha entendido el horror que supuso aquel exterminio. Poner en duda ese horror es algo que no podemos soportar».