Josu Etxaniz renueva por dos años pero se marcha cedido al Barakaldo hasta junio

L. G. B.| EIBAR
Josu Etxaniz inicia con ilusión una nueva etapa. / M. E./
Josu Etxaniz inicia con ilusión una nueva etapa. / M. E.

Josu Etxaniz no quería pasar el resto de la temporada en blanco y ha tomado la mejor decisión posible. El elgetarra ha aceptado la propuesta que le ha hecho el Eibar para renovar por dos temporadas más y ha accedido a marcharse cedido al Barakaldo hasta el final de la presente campaña. Cuando contestó a la llamada de EL CORREO, el jugador iba de camino hacia su primer entrenamiento con el cuadro fabril, en el que ya militó como cedido en el pasado ejercicio, logrando además la clasificación para disputar el play-off de ascenso.

Se marcha con ganas de poder contar con los minutos que no ha dispuesto en el Eibar. «No tenía intención de salir, porque estaba muy a gusto y en el equipo en el que siempre he querido jugar. Sin embargo, el club me ha ofrecido renovar por dos años y, teniendo en cuenta que soy joven, lo importante ahora es que vaya acumulando minutos. Además, voy a un club que conozco, donde tengo muchos amigos y, en ese aspecto, me voy contento, pero con la pena de no poder terminar lo que empecé aquí».

El comienzo invitaba al optimismo, puesto que actuó como titular en los tres primeros partidos del campeonato. Sin embargo, después de las críticas que recibió la defensa tras la derrota sumada en Huesca en el tercer partido liguero Etxaniz se cayó no sólo del 11 inicial, sino también de las convocatorias de Carlos Pouso, algo que ni el elgetarra ni muchos aficionados han llegado a entender. «Empecé muy contento, jugando y a gusto. La defensa recibió numerosas críticas en aquel partido y desde entonces no ha vuelto a contar conmigo en ningún momento. No entiendo porqué he sido el único en pagar los platos rotos».

No ha recibido ninguna explicación por parte del técnico. «Las cosas son así. Él decide quién juega y quién no. He trabajado tanto o más que los demás en los entrenamientos, pero desde aquel partido no he vuelto a tener opciones. Por eso, una vez que ha llegado el mes de enero había que tomar una decisión y hemos pensado que ésta era la más idónea para mí y para el club», explica el joven central, que a sus 23 años, tiene un gran futuro por delante.

Confianza en el futuro

Pese al ostracismo al que ha sido condenado durante la primera vuelta, se marcha complacido por el hecho de que el club demuestre su confianza en él renovándole hasta el 2011. «Me voy feliz en ese sentido, porque eso demuestra que el Eibar tiene confianza en mí de cara al futuro». Eso no quita, para que esté triste por no poder ayudar al equipo a lograr el objetivo de la salvación. «Me habría gustado terminar lo que empecé en este equipo y por eso me da mucha pena tener que irme y hacerlo además con el equipo en puestos de descenso. Aún así todos hemos decidido que lo mejor era que me fuera».

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