El tranvía llegará a Rekalde en 2011 con un trazado «mejorado» para mitigar su impacto

El Consistorio y el Gobierno vasco presentan el proyecto definitivo, cuyas obras arrancarán en junio Las vías no entrarán en la calle Ciudadela y se habilitará un parking para aliviar el tráfico

JOSU GARCÍA| BILBAO
Iñaki Azkuna y Nuria López de Guereñu presentaron ayer el proyecto mediante infografías./ MIREYA LÓPEZ/
Iñaki Azkuna y Nuria López de Guereñu presentaron ayer el proyecto mediante infografías./ MIREYA LÓPEZ

El Gobierno vasco y el Ayuntamiento de Bilbao presentaron ayer el proyecto definitivo para llevar el tranvía a Rekalde. La ampliación del trazado llega con, al menos, dos años de retraso, un tiempo que ha estado marcado por las continuas protestas vecinales y el enfrentamiento entre los partidos políticos por la conveniencia o no de dotar al barrio de una línea de metro o del tren ligero. Finalmente, la infraestructura en superficie, que dará servicio a un público potencial de 37.000 clientes, comenzará a construirse en junio y estará lista a principios del 2011, tras una inversión de 7 millones de euros.

El plan que ayer sacaron a la luz el alcalde, Iñaki Azkuna, y la consejera de Transportes, Nuria López de Guereñu, mantiene las tres estaciones (Autonomía, La Casilla y Rekalde), pero introduce cambios apreciables en el proyecto original, en lo que parece un intento de contrarrestar la contestación social registrada hasta la fecha. Las modificaciones planteadas tratan de minimizar la afección al tráfico rodado y al aparcamiento, las principales quejas de los residentes, que temen un 'estrangulamiento' de la zona por el desembarco de las vías y la eliminación de uno de los carriles de circulación.

Para mitigar el impacto, el Ejecutivo autonómico, que «ha hecho un esfuerzo considerable de inserción urbanística», ha decidido que el tranvía muera en la calle Gordoniz, bajo el puente de la autopista, en lugar de introducirse por la calle Ciudadela, lo que hubiera causado más problemas. Además, los últimos metros del trazado discurrirán en vía única para aliviar el espacio en el cruce cercano a la plaza de Rekalde y la Pérgola, «que ahora no se tocará».

De forma paralela, se construirá un parking en superficie en la base del viaducto de la A-8, muy cerca de la calle Tolosa. Contará con 129 plazas. Y, según López de Guereñu, satisfará «con creces» la demanda que se generará con la necesaria eliminación de «44 estacionamientos legales». Los vecinos opuestos a la iniciativa polemizaron ayer con la consejera y aseguraron que de las calles por las que circulará el tren eléctrico se suprimirán más de un centenar de parcelas.

Pese a las reformas realizadas, el plan definitivo no prevé cambios en la calle Gordoniz, el verdadero nudo gordiano para los vecinos. De hecho, se suprime una parte de la calzada que se suele utilizar de aparcamiento y se elimina también un carril de salida hacia el centro de Bilbao. La redistribución del espacio permitirá introducir la doble vía en el centro de la plataforma, así como ensanchar cada una de las aceras un metro. «Los peatones del barrio lo van a agradecer», dijo la máxima responsable de Transportes.

Azkuna, por su parte, también quiso anunciar que , a final de año, «cuando concluyan las obras de soterramiento de Feve», se abrirá una nueva e importante vía de comunicación para el barrio. Para ello se trabajará en las calles Sabino Arana y Biarritz, posibilitando la conexión de Rekalde con Basurto. A juicio del alcalde, esta medida tendrá un efecto muy beneficioso para el tráfico.

«Son complementarios»

Durante el acto de presentación, al que acudieron la práctica totalidad de los concejales del equipo de gobierno local, Azkuna agradeció expresamente a López de Guereñu las modificaciones introducidas en el proyecto original. «Los cambios son positivos y mejoran ostensiblemente el trazado», afirmó. «No hay ningún problema con el tranvía», quiso dejar claro. Esta vez, el regidor pasó de puntillas sobre el asunto de la contestación vecinal y se mostró convencido de que el tren eléctrico en superficie será «bueno» para el barrio, al igual que el suburbano. «Son medios complementarios», terció la consejera.

Con la ampliación del trazado, el tranvía aumentará su demanda «en un 50%». Para satisfacer este incremento, los responsables han previsto introducir una nueva unidad en la red, que pasará a contar con 6. «Será un tren de última generación, como los de Vitoria, y tendrá 244 plazas, en lugar de las 192», explicó López de Guereñu. Los vecinos de Rekalde dispondrán de servicio cada 10 minutos y sólo tardarán 6 en llegar a San Mamés y poco más de 11, a Abando.

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