El Palacio de los Álava se revende

Los propietarios de la casona de Zapatería buscan nuevo dueño o un operador que le dé uso hotelero, dos años después de comprarlo

I. OCHOA DE OLANO| VITORIA
Imagen de la fachada del palacio de los Álava-Velasco. / IOSU ONANDIA/
Imagen de la fachada del palacio de los Álava-Velasco. / IOSU ONANDIA

Ni corren buenos tiempos para enrolarse en costosos proyectos inmobiliarios de dudoso éxito, ni el Casco Medieval de Vitoria luce todavía como un barrio lo suficientemente colorido, concurrido y apacible donde ponerlos en marcha. Eso es lo que ha pensado el grupo inversor que, hace ya más de dos años, adquirió el Palacio de los Álava-Velasco -situado en el número 101 de la calle Zapatería, junto al centro cívico Aldabe- con el objeto de reformarlo y convertirlo en el primer hotel con encanto de la colina.

Al parecer, el inmueble, que cuenta con un gran jardín, apenas podría albergar una veintena de habitaciones, y el desemboloso que requeriría su restauración sería muy elevado. A esos inconvenientes se une que está catalogado como de protección integral, lo que impide realizar cualquier modificación en la fachada o los elementos estructurales.

Por ello, el caserón, que data de finales del siglo XVII, está otra vez a la venta. Sus dueños llevan meses tanteando a hosteleros y hoteleros de la ciudad interesados en adquirirlo, arreglarlo y habilitar en él un establecimiento para banquetes.

«Esa es una posibilidad. Otra que barajamos es encontrar a un operador que quiera hacerse cargo de su explotación», explicó a EL CORREO un portavoz de los propietarios, quienes también aspiraron en su día a comprar el Escoriaza-Esquível. Este palacio se encuentra, en la actualidad, en proceso de expropiación por parte del Ayuntamiento.

Frustrado aquel intento, los inversores -cuya identidad nunca ha trascendido-, pusieron sus ojos en el antiguo domicilio de los Álava-Velasco. Su emplazamiento, en la esquina norte de la almendra, cerca de la catedral de Santa María y El Portalón, y de fácil acceso en coche desde Portal de Arriaga, les terminaron por convencer.

1,8 millones de euros

Así, en noviembre de 2006, el entonces concejal de Urbanismo, el popular Jorge Ibarrondo, anunció que una sociedad de inversores había adquirido la casona «para darle un uso hostelero». La operación se realizó a través de un bufete de abogados navarro y, según diversas fuentes, abonaron una cantidad aproximada de 1,8 millones de euros.

Sin embargo, el inmueble no ha registrado ninguna actividad desde entonces, a excepción del trabajo de tapiado de sus ventanas y accesos para evitar la entrada de okupas. i.o.olano@diario-elcorreo.com

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