Concejales de EA critican la actitud de los ediles de su partido que gobiernan con ANV

Los representantes municipales afirman en un artículo que los acuerdos con «quien justifica la violencia debilitan las instituciones» El alcalde de Zarautz y la portavoz en San Sebastián, entre los firmantes

JORGE SAINZ| SAN SEBASTIÁN
El alcalde de Azpeitia, Iñaki Errazkin, y otro edil aeneuvista votan el 3 de diciembre un texto alternativo a la moción de condena por el asesinato de Inaxio Uria, frente al rechazo del resto de los concejales. / EFE/
El alcalde de Azpeitia, Iñaki Errazkin, y otro edil aeneuvista votan el 3 de diciembre un texto alternativo a la moción de condena por el asesinato de Inaxio Uria, frente al rechazo del resto de los concejales. / EFE

Un grupo de cargos electos de EA en Guipúzcoa critica, por medio de una carta pública, la actitud de algunos compañeros de su partido, como los ediles de Azpeitia, que han «conformado gobierno» con ANV porque esta actitud es «inaceptable, debilita las instituciones y menoscaba la democracia». Entre los firmantes del escrito se encuentran destacados cargos de la formación nacionalista, como el alcalde de Zarautz, Jon Urien, la portavoz en el Ayuntamiento de San Sebastián, Jaione Arratibel, el edil de Hondarribia Jon Elizalde o el ex alcalde de Oiartzun y actual concejal Martin Beramendi.

El artículo llega en vísperas de que el Ayuntamiento de Azpeitia vote mañana la moción de censura que desalojará a ANV del poder, al que llegó gracias al apoyo de EA pese a que el PNV era la fuerza más votada. La moción se presentó tras no condenar ANV el asesinato por ETA del empresario azpeitiarra Inaxio Uria. Esta fue la razón por la que Eusko Alkartasuna salió del gobierno local y garantizó su voto para que la moción salga adelante y desaloje al aeneuvista Iñaki Errazkin de la Alcaldía. EA también tiene acuerdos de gobierno con ANV en otros pueblos como Zumaia, Deba o Soraluze.

De hecho, esta última localidad guipuzcoana fue una de las pocas que aprobó el pasado mayo la 'moción ética' presentada por el PNV y el PSE contra la formación de la izquierda abertzale por no condenar el asesinato de Isaías Carrasco. El texto salió adelante con los votos de las dos fuerzas que lo habían registrado y del PP. Sin embargo, no hubo moción de censura y el alcalde de Acción Nacionalista, José Luis Arizaga, permaneció en el cargo. Esta misma semana, EA ha cedido a ANV la Alcaldía de Busturia en virtud de un acuerdo suscrito tras las elecciones autonómicas de 2007.

Los firmantes del artículo, titulado 'No en nuestro nombre', se presentan como concejales de EA en diferentes localidades que «no compartimos ciertas actitudes y decisiones de nuestros compañeros en Azpeitia y otros municipios». Los miembros del grupo, casi todos pertenecientes al sector del partido mayoritario en Guipúzcoa, liderado por su presidente en este territorio, Iñaki Galdos, consideran «a todas luces inaceptable y totalmente reprobable» que EA gobierne en algunos pueblos «con aquellos grupos que justifican la conculcación de derechos básicos de toda persona».

Los concejales, entre los que se encuentran también Joxemari Burgos (Rentería), Mertxe Garate (Eibar) y Juan Ramón Larrañaga (Legazpi), entienden que «cada pueblo es un mundo y siempre hay que trabajar por la integración y la convivencia», pero «otra cosa muy distinta es compartir gobierno con quien no respeta los derechos fundamentales de sus vecinos».

El escrito critica los argumentos empleados por la izquierda abertzale, como en el caso del asesinato en Azpeitia de Inaxio Uria. «No vale que los concejales de ANV reconozcan el 'dolor y tristeza' que causan las acciones de ETA y luego lo justifiquen en nombre del 'conflicto vasco'», exponen. Los ediles de Eusko Alkartasuna denuncian que éstos son «los argumentos que una y otra vez ha esgrimido históricamente la izquierda radical».

La estrategia del miedo

Los firmantes del escrito lamentan, sin embargo, que «algunos compañeros de partido pretenden justificar que, cueste lo que cueste, una alternancia en los gobiernos municipales (u otras instituciones) es siempre saludable para la democracia». Pero a juicio de los siete ediles de EA, «cuando miembros de nuestro partido conforman gobierno o listas electorales con la izquierda radical están compartiendo responsabilidades institucionales con quien justifica la violencia y la estrategia del miedo que condicionan la propia actividad municipal». Por ello no dudan en considerar que esta actitud es «inaceptable, debilita las instituciones y, por tanto, menoscaba la democracia».

El texto alude también al caso de Mondragón, donde gobierna ANV en minoría y el resto de partidos no logró llegar a un acuerdo para elevar una moción de censura tras el asesinato del ex edil socialista Isaías Carrasco. El escrito reprocha que, «por diferentes circunstancias, el resto de grupos municipales no fueron capaces de conformar una alternativa para el gobierno de sus municipios en junio de 2007», una vez rota la tregua de ETA y cuando el atentado en Barajas se había cobrado meses antes la vida de dos personas.

El grupo de ediles critica que «poco o nada ha cambiado en aquéllos que justifican la estrategia del miedo desde entonces», pero tampoco han variado «esas circunstancias entre los demás grupos municipales que permitan conformar alternativas de gobierno» en casos como el de Mondragón. Consideran finalmente que «la promoción generalizada de mociones de censura, orquestadas desde fuera del ámbito municipal, no debe ser la línea ética de separación que algunos intentan imponer» y reprueban a «quien intenta desestabilizar las instituciones de este país con leyes sustentadas en bases jurídicas endebles», en alusión a la Ley de Partidos.

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