La nueva calle Ramón Rubial enlaza ya el Ensanche y Abandoibarra

El estreno de la travesía coincide con la puesta en marcha de la glorieta de la futura plaza de Euskadi

DAVID S. OLABARRI| BILBAO
Las obras han costado ocho millones. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ/
Las obras han costado ocho millones. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

El callejero de Bilbao cuenta desde ayer con una placa más en su inventario particular. Se trata de la nueva calle Ramón Rubial, que permite enlazar las zonas de Abandoibarra y el Ensanche a través de un vial de 140 metros de longitud diseñado con el propósito de conceder «protagonismo» a los peatones. La inauguración de la travesía coincide además con la entrada en funcionamiento de la glorieta de la futura plaza de Euskadi. Impulsadas por Bilbao Ría 2000, ambas actuaciones han supuesto una inversión de 8,27 millones de euros y se enmarcan dentro del proceso de desarrollo urbanístico que está experimentando este área de la capital vizcaína.

Dotada de dos carriles de único sentido en dirección hacia la Avenida de Abandoibarra, la calle Ramón Rubial nace frente a la pasarela Pedro Arrupe y llega hasta la plaza de Euskadi. De esta manera, se estable un recorrido entre dos de los centros culturales de la capital -la Universidad de Deusto y el Museo de Bellas Artes- que, al mismo tiempo, también sirve para ampliar el «importante eje urbano» de la calle Gregorio de la Revilla. El nuevo vial, asimismo, sirve de separación entre la nueva Biblioteca del centro de estudios bilbaíno y el futuro paraninfo de la UPV.

Dedicada en memoria del dirigente socialista y primer presidente del Consejo General Vasco -origen de los posteriores gobiernos autonómicos-, la calle Ramón Rubial pasará a formar parte en 2011 de un «nuevo entorno» de Bilbao. Un paisaje urbano al que también darán forma la Torre de Iberdrola, el paraninfo, los bloques de viviendas y el parque de la campa de los ingleses, que aspira a convertirse en un «nuevo pulmón» de la capital vizcaína, según explicó el director general de Bilbao Ría 2000, Ángel Nieva.

Refuerzo de las aceras

La apertura de la calle, que contó con la asistencia de una «emocionada» Lentxu Rubial, permitió también la entrada en funcionamiento el «esquema circulatorio» de la plaza de Euskadi. La glorieta cuenta con tres carriles excepto en un pequeño tramo que está condicionado por unas obras cercanas. Sin embargo, la urbanización del interior de la plaza, que seguirá el diseño de Diana Balmori, no estará lista hasta 2010. De forma paralela, esta obra ha servido para acometer el refuerzo de las aceras y la repavimentación parcial del Puente de Deusto, así como para urbanizar el tramo final de la Alameda de Mazarredo.

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