La plataforma anti-TAV «se desmarca» del atentado contra Uria, pero no lo condena

Se refiere al asesinato como «un salto inesperado que ha creado conmoción»

MANU RUEDA| BILBAO
Mila Elorza lee la «reflexión» de AHT Gelditu sobre el asesinato de Inaxio Uria. / TELEPRESS/
Mila Elorza lee la «reflexión» de AHT Gelditu sobre el asesinato de Inaxio Uria. / TELEPRESS

La plataforma que se opone a la construcción del Tren de Alta Velocidad AHT Gelditu «se desmarcó» ayer del asesinato de Inaxio Uria, el empresario de Azpeitia tiroteado por ETA hace dos semanas y cuya compañía participa en las obras del TAV. El movimiento ecologista, sin embargo, no condenó el crimen y se refirió a él como «un salto inesperado que ha creado conmoción». Este colectivo, que en su intervención no se pronunció sobre el uso de la violencia ni mencionó en ningún momento a la banda armada, se limitó a asegurar que su apuesta es exclusivamente por vías «pacíficas».

Tras reconocer de forma implícita que el último atentado de ETA ha generado contradicciones en el seno de la coordinadora contra la principal infraestructura en la historia de Euskadi, su medida alocución parecía más un consenso de mínimos para evitar deserciones que una respuesta contundente ante el asesinato de una persona.

En medio de una enorme expectación, los portavoces de AHT Gelditu Josu Gil y Mila Elorza, acompañados de varios miembros del colectivo con pancartas contra la 'Y' vasca, leyeron en Bilbao la «reflexión» del movimiento tras «el atentado mortal contra Inaxio Uria». En ella, admitieron que el crimen «ha influido de manera considerable tanto en las personas como en los colectivos» que integran la organización.

La «conmoción» que, aseguraron, les ha generado este «hecho», ha supuesto la apertura de un «profundo debate» interno que les ha exigido «tiempo y esfuerzo» -dos semanas justas-, teniendo en cuenta la «pluralidad de sensibilidades» personales y la «diversidad» de los colectivos, sindicatos, grupos políticos y sociales que conforman la oposición al TAV.

Respuesta calculada

La calculada respuesta, sin embargo, resultó muy tibia en comparación con el rechazo que el asesinato de Uria ha suscitado entre destacados militantes de este movimiento, en algunas de sus agrupaciones, y en las principales asociaciones ecologistas de España. En este sentido, aún resuenan las opiniones del histórico militante de Batasuna Iñaki Antigüedad, del portavoz de AHT Gelditu Mikel Álvarez -hermano del mahaikide de Batasuna encarcelado Joseba Álvarez-, del antiguo integrante de Zutik Joxe Iriarte 'Bikila' y de los miembros de Ekologistak Martxan Rosa Lago e Iñaki Bárcena, quienes, a título personal, reclamaron a ETA que «deje de interferir en las luchas sociales, y que deje de tutelar a la sociedad vasca».

Aralar, EB, el colectivo AHT-ren Aurkako Asanblada y agrupaciones ecologistas como Greenpeace y Adena, entre otras, denunciaron igualmente la injerencia de la banda. Los últimos, incluso, acusaron directamente a ETA de utilizarles para «justificar atrocidades».

Después de reafirmarse en los métodos pacíficos de lucha contra el TAV utilizados por la plataforma desde 2001, sus portavoces destacaron que «nos desmarcamos del atentado de Azpeitia y dejamos muy claro que el camino que empleamos busca la participación social más amplia posible por vías meramente pacíficas».

La contundencia que los portavoces de AHT Gelditu no utilizaron con el asesinato de ETA, la volcaron contra los medios de comunicación y los dirigentes políticos, a quienes tacharon de «insensatos», por la «persecución» e «intento de criminalización» que, a su juicio, sufre su colectivo. En este contexto, exigieron «que se abandone inmediatamente la idea de usar estos hechos para abrir posible vías represivas contra el movimiento popular». Las «amenazas» vertidas «primero por el PP y después por el PSOE», añadieron, sólo buscan «involucrar» a AHT Gelditu en un «juego de estrategias políticas que ni comparte ni le corresponde, al ser un movimiento de vocación plural».

La coordinadora recalcó que «la responsabilidad de haber llegado a estos extremos no es nuestra. Lo único que hemos hecho ha sido, legítimamente, exigir transparencia, canalizar la oposición e intentar que se oiga nuestra voz por encima del boicot mediático al que se nos ha sometido». Por todo ello, anunciaron que actuarán «en la misma línea, con el objetivo de detener este proyecto».

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