«Un Gobierno formado por el PSE y el tripartito sería lo mejor para Euskadi»

Considera que el País Vasco necesita un Ejecutivo de«amplia base social» para afrontar la crisis económica

DAVID GUADILLA| BILBAO
Javier Madrazo asegura que no le preocupa «lo más mínimo» que 27 afiliados hayan abandonado Ezker Batua y le acusen de «apego al poder». / MITXEL ATRIO/
Javier Madrazo asegura que no le preocupa «lo más mínimo» que 27 afiliados hayan abandonado Ezker Batua y le acusen de «apego al poder». / MITXEL ATRIO

Javier Madrazo apuesta por una fórmula para después de las próximas elecciones autonómicas tan innovadora como improbable: que al actual tripartito -PNV, EA y EB- se le sume el PSE-EE. El coordinador general de Ezker Batua y consejero de Vivienda y Asuntos Sociales sostiene que este modelo de 'cuatro patas' y «amplia base social» sería el mejor instrumento para afrontar la crisis económica. «Para superar esta situación no vale con mayorías peladas o gobiernos de minoría», recalca un Madrazo que pasa de puntillas sobre la decisión de 27 afiliados de abandonar EB, entre otros motivos, por el «apego enfermizo al poder» de su coordinador.

-¿A qué se debe el anuncio de estos militantes y las fuertes críticas que lanzaron sobre usted?

-No he querido alimentar la polémica porque sólo beneficia a nuestros adversarios, y no voy a entrar en ese juego. Me reservo la opinión sobre las razones que habrán tenido. Sólo quiero trasladar que sus comentarios fueron falsos y muy injustos. Son personas que llevan mucho tiempo apartadas de la realidad política y de la vida interna de Ezker Batua.

-¿Pero le sorprendió?

-A estas alturas, en política me sorprenden muy pocas cosas. Afiliarse y militar en un partido es un acto voluntario, y dejar de hacerlo también.

-A pesar de que no sean especialmente significativos, supongo que no es agradable que un 1% de la militancia abandone de golpe EB.

-Evidentemente no lo es, pero tampoco va a afectar a nuestro trabajo y a nuestro compromiso de fortalecer una izquierda vasca, republicana y anticapitalista. No me preocupa lo más mínimo.

-¿No cree que les puede perjudicar de cara a las elecciones?

-Para nada. La sociedad vasca es madura y tiene claras sus apuestas.

-¿La suya sigue siendo el tripartito?

-Nosotros hacemos una valoración positiva del tripartito, se ha confirmado que ha tenido éxito. A diferencia de otros gobiernos anteriores, ha demostrado que tiene anclajes sólidos en los tres ejes sobre los que gira la política vasca: paz, normalización y políticas sociales. Otros ejecutivos de coalición sólo se repartían el poder. La huella que ha dejado Ezker Batua ha sido muy importante.

-¿Pero sigue siendo su primera opción?

-Mirando al futuro no podemos perder de vista el contexto en el que nos movemos. Estamos ante una importante crisis económica que ya está llegando a Euskadi y no podemos ser autocomplacientes. Por eso creo que lo más conveniente es un gabinete de base amplia, plural, más transversal que el actual. No hay que pensar en gobiernos en minoría, sino sólidos. Sería una buena apuesta que a este tripartito se le uniese el partido socialista. Daría solidez y fortaleza para afrontar la crisis económica.

-No parece una hipótesis muy verosímil.

-Somos conscientes de la polarización de la política vasca, pero la nuestra es una apuesta en términos de convivencia y de país. Queremos hacer un llamamiento a unos y otros para superar estrategias partidistas, mirar hacia el futuro y afrontar la crisis económica. Y, en este sentido, creo que Patxi López se está equivocando en su estrategia al anteponer su ansia de poder por encima de cualquier otra consideración.

Sumar 38 escaños

-Pero si PNV y PSE llegan a un acuerdo para gobernar, tanto sus votos como los de EA no serían necesarios.

-Pero es que no estamos hablando de un gobierno en términos cuantitativos. Hay ocasiones en las que hay que tener visión de país. Y no querer verlo es ponerse una venda en los ojos. No hay que pensar en los 38 parlamentarios (mayoría absoluta) y mucho menos en gobiernos en minoría. Una alianza PNV-PSE retrotrae a la época de Ardanza, donde se impulsaron modelos neoliberales, con muy poca ambición social. Y un pacto PSE-PP no es ninguna garantía para avalar el Estado del bienestar.

-¿Piensa que el tripartito y Aralar pueden sumar 38 escaños?

-Insisto, es que no considero suficiente sumar 38. Tiene que ser más amplio. Tenemos regulaciones de empleo y se espera que la situación en 2009 sea complicada. Para romper esta situación de bloqueo, un gobierno formado por el tripartito y el PSE sería lo mejor para Euskadi.

-Y si ese cuatripartito no fructifica, ¿sería partidario de reeditar la coalición con el PNV y EA?

-Nuestra apuesta gira en torno a programas, no a siglas. Hacemos una valoración positiva del tripartito, pero no porque lo compongan fulano, mengano o zutano, sino porque está sustentado en un programa, y así lo haremos en el futuro. Nuestro objetivo no es estar en el poder a cualquier precio.

-Si la cuestión es el programa y no las siglas, quizá también es factible un acuerdo solo con el PSE. Teoricamente, son dos formaciones de izquierda y ya han negociado varias leyes en esta legislatura.

-Creo que López antepone su ambición de ser lehendakari como sea a establecer programas de progreso. Me parece revelador que haya dicho que aceptará los votos del PP para ser lehendakari; supone un engaño a los progresistas vascos. No le estamos escuchando ni una palabra sobre los expedientes de regulación o sobre los planes de rescate de la banca de Zapatero.

-¿Pero podría pactar con López?

-No me planteo ningún otro escenario que el que he comentado antes: el tripartito con la suma del PSE. Una vez celebradas las elecciones, hablaremos de programas. En todo caso, nosotros sólo estaremos en el Gobierno para transformar la realidad.

-Ustedes ya llevan siete años en el Ejecutivo.

-A nuestros detractores siempre les digo que se imaginen Euskadi si EB no hubiese estado en el Gobierno. ¿Alguien cree que se hubieran puesto en marcha tantas viviendas protegidas o alquileres sociales?

-López no descartó un tripartito a la catalana si ustedes y EA apuestan más «por las políticas progresistas que por las soberanistas».

-EB está haciendo políticas progresistas. Es López el que está dispuesto a ser un socio cómodo del PP.

-Aunque ustedes han intentado minimizarlas, las desavenencias entre las tres formaciones que conforman el Gobierno han sido evidentes.

-Es que si no hay dificultades no es un gobierno de coalición, es que una de las partes se ha plegado a su socio. Somos partidos distintos. Es normal que haya tensiones, pero lo importante no es que existan, sino que se puedan superar. Y ha habido lealtad.

-Usted ya ha lanzado críticas a Iñigo Urkullu por su oferta de «concierto político».

-Mas que criticar, lo que dije es que no sé en qué consiste. La respeto, pero me gustaría conocerla con más profundidad.

-¿Cree que dentro del PNV hay gente que añora los pactos con el PSE?

-Seguramente, este país es pequeño y nos conocemos todos.

-El mal resultado obtenido en las generales de marzo, ¿le sirvió a EB para hacer autocrítica?

-Ya dijimos que había que poner el acento en las políticas sociales. Y sigo pensando lo mismo. La agenda social tiene que ocupar un lugar prioritario en la próxima legislatura porque es lo que demanda la sociedad. Ya está bien de que el conflicto político y la violencia lo tapen todo.

-Pues Ibarretxe insiste en celebrar la consulta.

-No son cosas incompatibles. La agenda social no debe ocultar la política, pero ésta tampoco la debemos obviar. La consulta sobre el proceso de paz tiene que ser la antesala para otras consultas, como la de Garoña, por ejemplo.

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