El joven desaparecido en Sopuerta recibió cuatro disparos en la cabeza y una veintena de puñaladas

El vehículo utilizado para el traslado fue incendiado en un paraje cercano

AGENCIAS |BILBAO
Agentes de la Ertzaintza, en el lugar donde se ha hallado el cuerpo sin vida del vecino de Güeñes desaparecido. /Luis Calabor/
Agentes de la Ertzaintza, en el lugar donde se ha hallado el cuerpo sin vida del vecino de Güeñes desaparecido. /Luis Calabor

La Ertzaintza detuvo la pasada madrugada a dos hombres de 21 y 20 años y a una mujer de 19, pareja de uno de ellos, por su implicación en el asesinato a balazos a un vecino de Bilbao a quien debían dinero, cuyo cadáver enterraron en una zona de monte de Sopuerta.

Según la hipótesis que barajan los investigadores de la Policía autonómica, el asesinato tuvo lugar al pasado 11 de noviembre. Esa tarde la víctima acompañó a los dos hombres detenidos de Bilbao a Sopuerta para cerrar la venta de su vehículo, pero también para que uno de ellos le abonara una supuesta deuda económica que, según le había asegurado, pagaría en dicha localidad.

Sin embargo, una vez en Sopuerta, los dos jóvenes le redujeron y maniataron para después asesinarle de cuatro disparos de bala en la cabeza. Posteriormente, le asestaron más de una veintena de cuchilladas en la espalda. Los investigadores creen que tras matarlo los dos sospechosos trasladaron el cuerpo en coche hasta el monte del barrio de San Cristóbal donde lo enterraron a un metro de profundidad.

El vehículo utilizado para el traslado -que según se averiguó después constaba como robado- fue incendiado en un paraje cercano para hacer desaparecer cualquier evidencia del delito. El autor material de los disparos se habría quedado, además, con el vehículo del fallecido y con su documentación personal para realizar la transferencia del mismo a su nombre.

Fue la esposa del fallecido, de 30 años de edad y que tenía una 'growshop', tienda con material para el cultivo del cáñamo (cannabis) en el barrio de Santutxu, quien denunció su desaparición al día siguiente, 12 de noviembre. Según informó a la Ertzaintza el último contacto que mantuvo con él fue una conversación telefónica en la que la víctima le dijo que regresaría en poco tiempo.

Rastreo

La Ertzaintza inició entonces una investigación para esclarecer las causas de la desaparición. Las indagaciones se centraron en las personas que habían acompañado al desaparecido hasta Sopuerta, localidad vizcaína de unos dos mil habitantes, situada a treinta kilómetros de Bilbao. Una treintena de voluntarios había rastreado pistas forestales de la zona en su busca sin encontrar ni un solo rastro.

Según el relato estas dos personas, el desplazamiento hasta este municipio obedeció a la intención del desaparecido de venderles su vehículo. El trato, siempre según su testimonio, se cerró por un importe de 27.000 euros, que abonaron en efectivo, y no volvieron a saber nada más de él.

Los dos jóvenes defendieron esta versión en reiteradas ocasiones, pero según pasó el tiempo incurrieron en diferentes contradicciones. Además, sus testimonios no concordaban con otros facilitados por allegados a la víctima. Debido a éstos y otros indicios, los dos sospechosos, de 20 y 21 años, fueron arrestados esta madrugada, junto con la novia de uno de ellos, por su presunta implicación en el crimen.

Esta mañana, sobre las 10.30 horas, agentes de la Ertzaintza , ayudados de perros rastreadores, localizaron el cadáver, que posteriormente fue trasladado al depósito forense de Bilbao para practicarle la autopsia.