Trabajadores de Zamudio denuncian continuas agresiones de pacientes

Los empleados se sienten «ninguneados» por la dirección del hospital e indefensos en sus puestos

UNAI MORÁN| BARAKALDO
Los empleados dicen que los ataques «han aumentado en número y relevancia». / EL CORREO/
Los empleados dicen que los ataques «han aumentado en número y relevancia». / EL CORREO

Suelen ocultarse y en raras ocasiones salen a la luz pública, pero ocurren casi a diario. Las agresiones de pacientes a trabajadores son más habituales de lo que pudiera parecer en el hospital psiquiátrico de Zamudio. Así lo ha denunciado un grupo de empleados mediante un requerimiento judicial que ha presentado ante la Fiscalía Provincial de Vizcaya. Insultos, amenazas, ataques... Son los «retos añadidos» a los que se tiene que enfrentar una plantilla que se siente «ninguneada» por la propia dirección del centro sanitario.

Y es que, pese a las reiteradas agresiones, «ni un solo parte de lesiones» se ha remitido desde el hospital al juzgado en los últimos años, «con la impunidad que ello supone». Es lo que más duele a unos operarios que se sienten indefensos cada día en su puesto de trabajo. Según aclaran, no achacan «nada» a los enfermos por su propia condición. Al contrario, denuncian a la gerencia por su pasividad ante un problema que consideran «grave y crónico». «Sólo se preocupan de obtener certificados de calidad que no sabemos muy bien en base a qué se conceden», lamentan.

Los números hablan por sí solos. En los tres últimos años se han producido casi un centenar de agresiones, de las que una décima parte han provocado la baja laboral de las víctimas. Y eso que sólo se registran las más graves. La última de importancia tuvo lugar el pasado 28 de julio, cuando un mismo paciente la emprendió a golpes contra el personal sanitario en distintas plantas del hospital. «El gerente reconoció los hechos, pero una vez más les restó importancia», aseguran los trabajadores.

«Insatisfechos»

Enfermeros y auxiliares de psiquiatría son los colectivos que más sufren el acoso de los pacientes, aunque tampoco se libran los empleados de servicios generales ni los propios médicos. La dirección del centro, mientras tanto, sostiene que «nadie ataca si no es provocado» y que las agresiones «están contempladas en el sueldo». Lo cierto es que daños físicos y psíquicos, tales como miedo o problemas de salud mental a medio y largo plazo, son las principales secuelas que sufren las víctimas. Sin olvidar los perjuicios económicos que, sobre todo para el personal eventual, pueden suponer las bajas laborales.

El mal ambiente de trabajo que se soporta en el hospital de Zamudio quedó patente en la última encuesta de satisfacción realizada por Osakidetza. Más de dos terceras partes de la plantilla se mostraron «insatisfechas» con la unidad de Salud Laboral y casi el 10% de los enfermeros admitieron una posibilidad «alta o muy alta» de sufrir agresiones.

Los ataques, pese a todo, no suponen un problema reciente. En verdad se remontan a la inauguración del propio sanatorio hace cuatro décadas, aunque «han ganado en número y relevancia» con el paso de los años.

La dirección del centro no quiso entrar ayer en polémicas y declinó pronunciarse sobre la problemática de las agresiones «hasta tener constancia del requerimiento». No obstante, recordó que los ataques se analizan y se someten a un seguimiento «mensual» dentro de la comisión de Salud Laboral, «con los delegados de prevención y en presencia de los responsables sindicales». «Es el protocolo que tenemos elaborado», argumentaron.

Fotos

Vídeos