«Jesús fue un personaje inclasificable»

Este experto en el estudio de los Manuscritos del Mar Muerto ha participado en las Jornadas sobre los Orígenes del Cristianismo celebradas en la Universidad de Deusto

JULIO ARRIETA| BILBAO
Julio Trebolle en Deusto. Abajo, un trozo de los manuscritos. / FERNANDO GÓMEZ/
Julio Trebolle en Deusto. Abajo, un trozo de los manuscritos. / FERNANDO GÓMEZ

Julio Trebolle se define como «biblista corriente» cuando se le pregunta por su formación. Sin embargo, es toda una autoridad en el estudio crítico de textos bíblicos. Profesor del Departamento de Estudios Hebreos y Arameos de la Universidad Complutense de Madrid, ha formado parte del selecto Comité Internacional de Edición de los documentos del Mar Muerto. Se trata de una colección de 800 escritos, entre los que se encuentran los más antiguos en lengua hebrea del Antiguo Testamento, encontrados en 1947 en las cercanías del yacimiento de Qumrán (Israel), un asentamiento de la secta judía de los esenios. Trebolle ha participado en las Jornadas sobre los Orígenes del Cristianismo que celebró hasta el jueves la Universidad de Deusto.

-¿Por qué es importante el estudio de los textos del Mar Muerto?

-Reflejan el mundo cultural, intelectual y linguístico donde nació el cristianismo. Hasta los hallazgos de Qumrán se ignoraba cómo era el arameo hablado en época de Jesús. Ahora se puede reconstruir el 'Padre nuestro', retrotraerlo hasta su versión en arameo. Y sale poesía.

-Buen material para el historiador.

-Estos manuscritos son más importantes de cara al judaísmo que al cristianismo. Demuestran que había un judaísmo muy variado en el que la actividad de Jesús estaba muy integrada. La suya era una de las muchas opciones que había, además de la farisea, la saducea o la esenia.

-Editar estos textos ha supuesto más de 50 años de trabajo.

-Ya está terminado. Hubo motivos para preocuparse por la demora de la publicación, sobre todo económicos. Publicar todo esto es carísimo.

-¿No llegó un punto en que lo que quedaba por editar eran miles de fragmentos que había que casar como las piezas de un 'puzzle'?

-Sí. De hecho los grandes manuscritos completos se publicaron en los 60. A los que llegamos después nos quedó lo más difícil. Muchos trozos diminutos, de difícil identificación.

-Se recurrió al ADN.

-Pero sin grandes resultados. En su día fui muy optimista y planteé que si se identificaba el ADN de cada manuscrito se sabría de qué oveja venía la piel; entonces se podría 'reconstruir' el rebaño y saber si era de Qumrán. Porque lo que se discutía era si esos manuscritos venían de allí o de Jerusalén. Pero no pudo ser. Quizá algún día.

-Se habló de demora intencionada.

-Es un elemento de la cultura actual. Hay una sensibilidad enorme por el misterio. Hubo un momento en que se acusó al equipo de elitismo, de encerrarse en una torre de marfil.

-Era un grupo reducido.

-Al final no tanto. Éramos 60.

-¿Falta buena divulgación?

-Al contrario. Los manuscritos de Qumrán están traducidos a todas las lenguas cultas y son accesibles a todo el mundo. Pero son prácticamente ilegibles. Además de que están muy fragmentados, hay que haber nacido judío, y cierta clase de judío, para entenderlos. Y eso le añade misterio a la cosa, lo convierte en algo distante y 'esotérico'.

Ocultar secretos

-Se popularizó la idea de que los editores pretendían ocultar secretos sobre los orígenes del cristianismo.

-Umberto Eco, en 'El nombre de la rosa', desarrolló el modelo de una novela sobre una biblioteca inaccesible en la que se encuentra un manuscrito que da la clave de toda la historia. Sobre ese modelo no sólo se han montado las novelas que han venido después, como 'El código Da Vinci', sino una mentalidad según la cual siempre hay algo secreto que cuando se descubra va a tumbar el cristianismo o el judaísmo. Pero pasan los años, los textos se han publicado y no se ha derrumbado nada.

-Realiza estudios críticos de los textos bíblicos. ¿Qué opina del temor manifestado por Benedicto XVI a que la crítica científica de las Escrituras eclipse su faceta espiritual?

-Esto se ha dado en todas las épocas. Lo que hay que hacer es integrar todos los enfoques. En el estudio de la Biblia intervienen arqueólogos, historiadores, lingüistas, hermeneutas... y teólogos. Al fin y al cabo, estos textos son religiosos. En todo caso, creo que a nivel científico los prejuicios están superados.

-Aventure un perfil de Jesús.

-Era inclasificable. No tengo una imagen definida, sino muchas que se cruzan. Y no sabría armonizarlas. Jesús era muy judío, pero rompió los esquemas del judaísmo de su época. El cristianismo se convirtió en una religión universal porque abandonó en parte su raíz judía.

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