Arcelor prescindirá en el País Vasco de 400 empleados de sus empresas auxiliares

La compañía asegura que vive un dramático descenso de la demanda, con reducciones de pedidos de hasta el 40% Algunas de las inversiones previstas serán «aplazadas»

MANU ALVAREZ| BILBAO
La Acería Compacta de Sestao podría sufrir paradas. / FERNANDO GÓMEZ/
La Acería Compacta de Sestao podría sufrir paradas. / FERNANDO GÓMEZ

Arcelor, el líder mundial de la industria siderúrgica, recortará de forma inmediata 400 puestos de trabajo en sus factorías del País Vasco procedentes de las empresas auxiliares que están subcontratadas. Es la primera medida de ajuste para intentar absorber el impacto dramático que los iniciales compases de la crisis económica han dejado en su actividad: un descenso de la demanda que se sitúa como media en el 35%, pero que alcanza hasta el 40% en algunos productos destinados al sector de la construcción.

Ese ajuste laboral en las contratas -empresas que realizan los trabajos más rutinarios y de menor especialización en las factorías- afectará aun total de 1.000 trabajadores. A los 400 del País Vasco hay que sumar una cifra similar en Asturias, 100 más en Navarra y el resto repartidos por varias comunidades autónomas.

Medidas de ajuste

«Vamos a proteger a nuestra plantilla», dijo ayer el vicepresidente ejecutivo de la multinacional, Gonzalo Urquijo, para justificar que la compañía haya decidido comenzar los recortes por las empresas subcontratistas. Estos ajustes laborales van a tener su continuidad con otras medidas anticrisis, entre las que destacan un drástico recorte de los gastos generales en los próximos cinco años, por un importe global de 4.000 millones de euros para el conjunto del grupo.

Junto al ajuste de plantillas externas y la 'vuelta de tuerca' al control de los gastos, la multinacional también va a «ralentizar» sus inversiones. «No se van a cancelar -aseguró-, pero sí se van a reprogramar en el tiempo, dando prioridad a aquellas que están relacionadas con la mejora de la seguridad o de corrección medioambiental, para aplazar las que estaban destinadas a aumentar la capacidad de producción». Con ello, además, Arcelor persigue mantener en un buen estado de forma sus niveles de liquidez y no incurrir en nuevos endeudamientos.

Desde el pasado mes de julio, el panorama ha cambiado por completo, reconoció el directivo de la multinacional. Los pedidos se han recortado de forma drástica, los almacenistas intentan apurar la reducción de sus 'stocks' y nadie sabe a ciencia cierta cuál es la profundidad del problema y cuánto va a durar. La empresa ni siquiera se atreve a realizar previsiones sobre el comportamiento del mercado en el primer semestre de 2009.

En estos momentos, están suficientemente preocupados con intentar gestionar el problema que tienen encima. En el caso de España, admitió Gonzalo Urquijo, «el retroceso general del mercado se ve agravado por la crisis del sector de la construcción». Por ello, el descenso en la demanda de algunos de sus productos destinados al 'ladrillo' -como los que se fabrican en sus plantas de Guipúzcoa- se sitúa en tasas del 40%.

En el caso de Vizcaya, ya se da como seguro el cierre durante seis meses de la línea de galvanizado de Etxebarri -se verán afectados en torno a 50 empleados- y hay muchas dudas sobre las paradas que deberá protagonizar la Acería Compacta de Sestao. Esta instalación, precisamente, arrancará de nuevo la próxima semana tras 15 días de forzada inactividad.