Cuatro VPO para dos vecinos

Dos jóvenes de Galdakao resultan agraciados con sendas viviendas protegidas en sorteos celebrados en febrero y en noviembre, aunque se tendrán que quedar con la primera

Y. VEIGA | GALDAKAO
del lunes entraron más de 600 vecinos, que se repartieron 72 viviendas. / O. IGEA/
del lunes entraron más de 600 vecinos, que se repartieron 72 viviendas. / O. IGEA

A dos vecinos de Galdakao les acaba de tocar la lotería por partida doble. No apostaban al Euromillón, o quizá sí, pero a ellos también les ha sonreído la suerte. A falta de una, les han tocado dos viviendas protegidas a cada uno en sendos sorteos celebrados en Galdakao en febrero y en noviembre. Evidentemente sólo ocuparán un piso y no tienen elección. Se tendrán que quedar con el primero que les tocó.

El caso es chocante, aunque de vez en cuando ocurre, reconocen en el Ayuntamiento de Galdakao, que ayer se enteraba de la curiosa coincidencia a través de este periódico. Insiste el Consistorio, promotor de ambos sorteos, en que «no ha habido ningún error ni chanchullo», sólo una extraña casualidad que tiene su explicación.

«Las listas con los vecinos que entraban en las dos rifas se cerraron en 2007 y no se pueden alterar. Los nombres del 'bombo' para el segundo sorteo se eligieron en septiembre del año pasado, mucho antes de celebrarse el primero, y muchos vecinos figuraban en ambos». Como Borja Esteban y Jesús R. Cuando en febrero resultaron agraciados -por separado- entre 600 solicitantes con una de las 21 VPO de Gorosibai, en el barrio galdakaotarra de Usansolo, dieron por hecho que les borrarían del siguiente sorteo, el de los 72 pisos de Urreta, que Ayuntamiento y Diputación iban a repartir entre más de 650 vecinos el 10 de noviembre.

Pero sus nombres entraron el lunes en el bombo del azar. Y volvieron a salir. «Un amigo que acudió al sorteo me llamó para decirme que me había vuelto a tocar. Menuda sorpresa. Si ya es difícil que te toque una vez...», relataba Borja Esteban, de 28 años. Es el portero del Portugalete y ayer, horas antes del decisivo encuentro de Copa del Rey ante el Valencia, comentaba, aún incrédulo, la 'jugada' de la VPO y aprovechaba para pedir al Ayuntamiento que le deje quedarse con el segundo piso. «Ya que han cometido un error, que me dejen elegir».

El Ayuntamiento de Galdakao, sin embargo, ya ha dicho que no, pero podría hacerlo si los sorteos los hubiera organizado el Gobierno vasco a través de Etxebide. Aunque pocos, también en Lakua saben de algún caso así y cuando sucede dejan que el agraciado decida. «Hasta que una persona no firma el contrato de compraventa de la VPO que le ha tocado no se le da de baja en las listas de Etxebide. Y puede que antes de que eso ocurra se sortee otra promoción a la que también esté apuntado y resulte elegido. Puede optar al que quiera pero no quedarse con ambos», advierten desde Vivienda.

No cabe la picaresca

Lo que sí garantizan el Gobierno vasco y los ayuntamientos es que en este asunto no cabe la picaresca y que de ninguna forma las llaves de dos pisos se entregarían a la misma persona. Aunque la coincidencia de Galdakao aún no había sido detectada, se descubriría pronto. «Antes de adjudicar definitivamente una VPO se comprueba de nuevo que los inquilinos cumplen los requisitos. Puede que alguien entre a un sorteo y que cuando éste se celebre, meses después, sus circunstancias hayan cambiado: haya heredado, tenga otro piso... y no cumpla ya esas condiciones que se exigen». Entonces se borran sus nombres y se da la buena nueva a los primeros de la lista de espera.

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