La batalla no deseada de Napoleón

La Coral rescata la memoria histórica de Amorebieta durante la Guerra de la Independencia en un libro que verá la luz el próximo año

MANUELA DÍAZ| DURANGO
sobre la batalla de Amorebieta que se exhibe el Centro Zelaieta. / MAIKA SALGUERO/
sobre la batalla de Amorebieta que se exhibe el Centro Zelaieta. / MAIKA SALGUERO

Al amanecer del 31 de octubre de 1808, la vanguardia francesa al mando del general Villate, atacó por el flanco derecho a través de una terrible niebla otoñal. «Como una tromba de fuego» el ejército de Napoleón cayó sobre las tropas de la resistencia y unidades del general Blake. No hubo piedad. Violaciones, saqueos, asesinatos o la terrible imagen de un Ibaizabal salpicado de cadáveres de niños, que sin saber lo que ocurría a su alrededor, se encontraban jugando entre el fuego cruzado de los dos bandos.

Son sólo alguno de los episodios que hace dos siglos vivió Amorebieta y que el catedrático de Historia Moderna José Gregorio Cayuela, a propuesta de La Sociedad Artístico Cultural Zornoza La Coral, recoge en un libro que bajo el título 'La batalla de Zornotza' verá la luz el próximo año. Las ilustraciones correrán a cargo del artista local José Javier Lacalle 'Laka' y en su elaboración cuenta con el apoyo de la Fundación Ametx y el Ayuntamiento.

Amorebieta tuvo el placer de escuchar su pasado de la mano de este reconocido historiador durante la conferencia que impartió el jueves dentro de las jornadas que La Coral desarrolla en el municipio para conmemorar el bicentenario de la batalla de Amorebieta. Muchos de los asistentes desconocían este episodio que supuso, entre otras cosas, que el mismo Napoleón adelantara la invasión de la Península después del repliegue del ejército imperial y la dolorosa espina de Bailén. Sin embargo, Cayuela trata de poner énfasis en la sociedad civil, que es «la gran perdedora en una guerra».

La batalla apenas duró un día, pero a ella la sucedieron dos días de una brutal represión en los que las tropas de Napoleón entraron sin piedad en los caseríos, violando mujeres, matando a rebeldes y colaboradores sin importar la edad o el sexo. Un drama civil que según Cayuela «no hay que olvidar» y que es el tema central de la exposición que se inauguró el pasado viernes en Amorebieta, coincidiendo con el bicentenario de la batalla y que podrá visitarse hasta el próximo 15 de noviembre en Zelaieta y la sede de La Coral.

Bicentenario

Junto al auditorio de Zelaieta se instalarán una veintena de paneles con datos históricos del evento y de la batalla, mientras que en los bajos de Harrison, se han colocado 16 paneles con historias noveladas de la guerra, fotografías de batallas y un mapa que acercarán a los zornotzarras a su pasado histórico.

Las tropas francesas cruzaron el Pirineo y entraron por el Bidasoa el 7 de noviembre de 1808, una semana antes de lo previsto. La inoportuna intervención del Mariscal Lefebvre, que «por ansias de gloria frente al resto de mariscales» deseaba doblegar a las tropas resistentes, fue el detonante.

Cayuela se basa en las cartas escritas por los soldados franceses a sus padres y que aún se conservan en los archivos de España y Francia, además de documentos históricos y una intensa investigación de más de ocho años. «La invasión francesa es una invasión de poder del líder de Francia sobre un pueblo tradicional y analfabeto al que Napoleón desprecia profundamente y va a reaccionar por supervivencia y porque se está destruyendo su forma de vida y no tanto por razones políticas».

Más de 6.000 muertos

En la mañana del 31 de octubre, Lefebvre lanzó a la caballería francesa contra los montes de San Martín y San Miguel, y los caseríos de Amorebieta y Etxano. Poco pudo hacer el teniente general de origen irlandés Joachim Blake que se encontraba en la zona comandando las divisiones de Cataluña, Asturias, Galicia y la guerrilla vizcaína para dirigirse a Vitoria y expulsar así al rey José Bonaparte.

Más de 6.000 muertos, en su mayoría civiles, escribieron con sangre aquel episodio que sin embargo supuso un fuerte revés para Napoleón. Y es que, como explica Cayuela, aunque Blake pierde la batalla logra replegarse y no pierde sus tropas. La guerrilla vizcaína, que apenas llegaba a las mil personas, fue la primera en avisar a Blake del tamaño de las tropas que se encontraban en Durango, hecho que le permite retirarse a tiempo. «Napoleón monta en cólera porque lo que quería era machacar a loss rebeldes», explica.

La batalla de Zornotza acelera la invasión del ejército más poderoso del mundo. Para el autor de 'La Guerra de la Independencia. Historia bélica, pueblo y nación en España (1808-1814)', publicado el año pasado, Amorebieta se convierte así en la batalla no deseada por Napoleón y en la «puerta abierta» a la invasión napoleónica forzada por el error de Lefebvre.

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