Fin de la caja boba

JUAN VARELA

Fin de la caja boba. Nadie quiere ya una televisión pasiva y donde los programas son cuando y como quieren los programadores, no los televidentes. No la quieren las propias cadenas, que ven cómo se les escapan los espectadores y los anunciantes hacia otros medios con mejor «experiencia de usuario». Tampoco los anunciantes, descreídos de la eficacia de sus campañas. Ni muchos televidentes, cada día más enganchados y deseosos de ampliar el tiempo que pasan con la televisión convirtiéndola en un disfrute más allá de repantigarse en el sofá con los ojos como platos.

Telecinco lo comienza a hacer animando la vida y la participación en sus programas musicales. Desde esta semana, los espectadores de la cadena pueden cantar canciones en un karaoke en Internet y compartir sus actuaciones con amigos y otros usuarios de la 'web'. Otros tratan de ser menos bobos con la publicidad. Hulu, la plataforma de televisión en Internet de NBC y Fox, ha aprovechado lo mucho que gustan los anuncios a muchos y cuánto los odian otros para votar los spots en la 'web'. En la BBC estudian el comportamiento de los espectadores.

Pero si te pierdes un episodio de tu serie favorita, ¡estás muerto! Nadie te hablará. Menos mal que lo puedes recuperar en Internet. Y en este camino, las televisiones comerciales quieren acabar también con la caja boba de las teles públicas ahora que la crisis aprieta y los políticos presumen de lo que rebajan el coste para los ciudadanos de las pantallas obedientes.