120 millones para combatir el impacto del TAV

Doce de cada cien euros invertidos por Fomento en la plataforma ferroviaria se dedican a mitigar su afección ambiental

AITOR ALONSO| VITORIA
La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, visitó el pasado otoño el tramo más avanzado del TAV en Álava. / IOSU ONANDIA/
La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, visitó el pasado otoño el tramo más avanzado del TAV en Álava. / IOSU ONANDIA

El fuerte impacto que tendrá en el territorio vasco la construcción de la línea ferroviaria de alta velocidad requerirá un esfuerzo económico en consonancia para mitigarlo. El Ministerio de Fomento ha consignado ya 124 millones de euros para actuaciones de corte medioambiental en los tramos que están en obras, en los que la inversión en la ejecución de la plataforma ferroviaria suma por ahora 1.013 millones de euros. El coste de dejar el paisaje lo más parecido posible a como estaba se cifra, por tanto, en el 12% del presupuesto de cada tramo, según los datos oficiales a los que ha tenido acceso EL CORREO. Un porcentaje, aseguran en Fomento, «extrapolable» al conjunto de la nueva red ferroviaria.

Las vías del AVE dejarán en Euskadi una cremallera de 172 kilómetros de longitud con forma de 'Y' entre las tres capitales vascas. El trazado no toca ninguno de los nueve parques naturales de la comunidad, pero la afección en las zonas no urbanas es un capítulo que ha centrado la atención de los impulsores de la infraestructura. Y no sólo por sus efectos en el paisaje, sino también por lo que puede corresponder a la flora, la fauna, los ríos y las aguas subterráneas. El proyecto cuenta con la correspondiente declaración de impacto ambiental formulada por el Ministerio de Fomento, «de obligado cumplimiento», recalcan, en todos los tramos en obras.

El Gobierno vasco, aseguran también en el Ministerio, comparte que en lo que se refiere a las condiciones ambientales de la obra se ha de ser «absolutamente escrupuloso», más allá incluso de lo que marca la declaración de impacto. Ambas administraciones, por ejemplo, están siendo muy cuidadosas con los proyectos de escombreras, hasta tal punto de que por el momento sólo hay dos autorizadas de las más de 50 necesarias. Son vertederos temporales que más tarde deben ser sellados y recuperados paisajísticamente con flora «siempre autóctona».

El impacto del TAV en el paisaje se verá mitigado de forma importante por la propia configuración del trazado, que discurre bajo tierra en dos tercios de su longitud. En muchos pueblos, el tren será prácticamente imperceptible, pero las infraestructuras asociadas al recorrido requieren de un tratamiento medioambiental especial. En el caso de los túneles, por ejemplo, el manual de actuación incluye la «restauración ambiental de las boquillas» con la plantación de series de árboles y arbustos que permitan ocultar en lo posible el agujero excavado en la ladera. En los viaductos se prevé la recuperación «de los parques de instalaciones de obras» y de las fincas ocupadas de forma temporal para levantarlos. Y en los vertederos, el «extendido de tierra vegetal y plantación de especies arbustivas y arbóreas autóctonas».

En total, los documentos que maneja Fomento indican que se plantarán 100.000 árboles y 300.000 arbustos en los tramos de la 'Y' encomendados a Adif, es decir, entre Vitoria y Bilbao. En esta materia, además, el compromiso del Ministerio es evitar cualquier afección «a los robledales acidófilos, a los marojales» y «cuidar las masas de encinar cantábrico».

«Respeto escrupuloso»

«El Gobierno, a través de Fomento y Adif, afronta el TAV con el compromiso de que durante su construcción y a partir de su puesta en funcionamiento se va a ser absolutamente escrupuloso con el respeto al medio ambiente», certifica el delegado del Ejecutivo en Euskadi, Mikel Cabieces. «Habrá una rigurosa aplicación de todas las medidas necesarias para que el tren se integre en su entorno sin afectar a la flora, la fauna o el paisaje», agrega el representante del Gabinete Zapatero en el País Vasco.

El catálogo de actuaciones ambientales al que se refiere Cabieces es extenso. En las obras que se desarrollan cerca de aguas superficiales, las empresas constructoras tienen orden de ejecutar balsas de decantación para sólidos en suspensión de manera que los residuos no lleguen a los cauces e incluso deben disponer de «dispositivos de depuración» en algunos casos, cuando el volumen del caudal o de las impurezas así lo requieran. En el caso de las aguas subterráneas, la inquietud es similar. En los túneles, por ejemplo, «se prevén redes separativas de evacuación para que las aguas 'limpias' de lluvia lleven un camino, pero los residuos de la actividad ferroviaria sigan otro hacia balsas artificiales donde pueden almacenarse y recogerse posteriormente sin afección al entorno», aseguran fuentes de Fomento.

El resto de la obra está plagado de pequeños detalles para la protección medioambiental. Existen, por ejemplo, vías de escape en las vallas de protección del corredor ferroviario para que los mamíferos puedan escapar si por algún motivo llegan a 'colarse' en las vías. Son gateras unidireccionales, por las que se puede salir de las vías, «pero no entrar a ellas», dicen los técnicos. En algunas zonas de paso de aves migratorias también se colocarán mamparas especiales para 'sugerir' a los pájaros que deben remontar el vuelo y evitar así que vuelen a baja altura sobre las vías. Las zonas del trazado próximas a entornos habitados estarán dotadas, asimismo, de pantallas antirruido.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos