Mueren 234 ovejas y 6 vacas

La Diputación y la UAGA aseguran que la vacuna es «eficaz» pese a que todos los animales fallecidos ya estaban inmunizados

ADOLFO LORENTE| VITORIA
. Toda la cabaña alavesa estará inmunizada para noviembre. / JAVIER MINGUEZA/
. Toda la cabaña alavesa estará inmunizada para noviembre. / JAVIER MINGUEZA

La lengua azul o gripe catarral sigue dejando un reguero de animales muertos en Álava a medida que pasan las semanas. Según los datos del Departamento foral de Agricultura, el virus ha acabado con la vida de 234 ovejas y 6 vacas. La paradoja es que todos los animales muertos ya estaban vacunados del serotipo 1, el menos virulento y el primero que entró en el País Vasco. Pese a las dudas surgidas en torno al tratamiento, tanto la Diputación como la UAGA quisieron ayer zanjar de raíz toda sospecha al asegurar que la vacuna es el método «más eficaz» para combatir la enfermedad. De hecho, es «el único».

Lo defendió el vicepresidente del sindicato agrario, Joseba Aranzabal. Si hace un par de días manifestaba su «preocupación» por el brote y apuntaba que «quizá había que haber vacunado durante los tres primeros meses del año», ayer, en compañía de la diputada, Estefanía Beltrán de Heredia, aseguró que la UAGA «para nada pone en cuestión la vacuna», al tiempo que recalcó que «se han hecho las cosas de la mejor manera posible».

¿Por qué fallan?

Sea como fuere, la pregunta está en el aire. ¿Por qué fallan las vacunas? «Hay mucho motivos», pero entre los esgrimidos por la Diputación destaca la posible falta de defensas que podría sufrir el animal o que el cordero, al tener menos de tres meses, no fuera vacunado y cuando se le inoculó la medicación a posteriori, ya era demasiado tarde. Hay que recordar que la vacuna sólo puede ponerse a los animales mayores de tres meses.

Mientras, ocho equipos continúan vacunando a toda la cabaña ganadera alavesa, compuesta por 73.000 ovejas y 41.000 vacas. En lo referido al ovino, todos los animales ya han sido inmunizadas del serotipo 1 y la mitad, del 8, la última mutación en llegar y a priori, bastante más peligrosa. Respecto al bovino, la mitad de las reses ya han recibido las dos vacunas. La previsión es que para noviembre toda la cabaña esté inmunizada de las dos variantes.

La institución que suministra las vacunas es el Ministerio de Sanidad, de ahí que la Diputación sólo ha podido intervenir cuando se le han sido facilitadas, como recordó la diputada, que se felicitó de la «celeridad» con la que se ha actuado y del buen hacer de los ganaderos.