La Policía registra la habitación de Schleck, al que relacionan con Fuentes

El ciclista tendrá que aclarar si es suyo un cheque de 6.691 euros destinado al médico

J. G. PEÑA| VARESE
Frank Schleck./ AFP/
Frank Schleck./ AFP

Es lo que tiene meter el polvo debajo de la alfombra. Que sigue ahí. Para siempre si nadie lo barre. Con la 'Operación Puerto' pasa eso. Se abrió en mayo de 2006 a lo grande. Con la detención, entre otros, de Manolo Saiz y Eufemiano Fuentes. Pero no se ha cerrado. Y, claro, sigue goteando sangre de las bolsas congeladas por el médico canario. Durante la noche del viernes, agentes de la brigada antidroga italiana (NAS) registraron durante ocho horas la habitación que ocupa en un hotel de Varese Frank Schleck, que tendrá que aclarar ante la Agencia Antidopaje de Luxemburgo -su país- si es cierto que abonó 6.691 euros en marzo de 2006 a Fuentes por alguno de sus tratamientos. «Nunca me he dopado», jura Schleck, a quien la Unión Ciclista Internacional (UCI) ha dado el visto bueno para disputar hoy el Mundial, pese a la investigación abierta por la Fiscalía de Varese.

Es una ciudad industrial. Sin atractivo. Pelín aburrida. Sin embargo, este fin de semana es sede de dos congresos: uno es ciclista, con la disputa del Mundial; el otro ha convocado a distintos cuerpos de policía. Desde 1998, desde el 'caso Festina', la polícia ya no sólo abre el tráfico en el ciclismo. También registra y detiene. El término 'redada' está ya en la jerga del pelotón. Ese miedo. En el Mundial de Varese han vuelto a cruzarse los agentes dedicados al narcotráfico.

Todo viene de una información aparecida en un diario alemán. El 'Süddeutsche Zeitung' asegura que el ciclista del CSC ingresó un cheque en una cuenta del banco HSBC, de Ginebra, destinado a Eufemiano Fuentes. eje de la trama antidopaje desarticulada por la Guardia Civil. Tras aquella acción, Basso, Scarponi y Jaksche confesaron ser clientes del ginecólogo canario. Ullrich lo negó, pero fue desmentido por una prueba de ADN. En la investigación aparecieron otros cincuenta ciclistas, la mayoría españoles. Muchos de ellos no han vuelto a competir, pese a no estar sancionados. El caso fue archivado en España. El polvo bajo la alfombra.

Ahora sale. Schleck, según la prensa alemana, puede ser el propietario de la bolsa número 20 -una más del centenar de recipientes de plasma y sangre incautados en los pisos de Fuentes-. Y podría ser 'amigo de Birillo', uno de los motes en clave que aparecía en los listados del médico español. 'Birillo' era Basso. Y Schlech corría con él en el equipo CSC. La familia Schleck lleva tiempo en el punto de mira. Y no sólo los hijos ciclistas, sino también el padre, Johnny, antiguo gregario de Luis Ocaña. Tres días antes del final del pasado Tour, el ex corredor fue detenido por la policía francesa, pistola en mano. Su coche, integrante de la caravana del Tour, fue registrado. No había nada.

Este viernes le tocó a la habitación del hijo mayor. Los agentes hallaron una cámara de hipoxia. No es un método dopante, pero está prohibido en Italia. «Nunca he hecho nada malo. Iré a declarar ante la agencia antidopaje de mi país y les daré las explicaciones que quieran». Schleck, que fue líder del pasado Tour, es junto a su hermano Andy la apuesta de Riis para el nuevo CSC, el equipo en el que no cabía Sastre.

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