Más que un número 1

IGOR DEL BUSTO

El nuevo Príncipe de Asturias del Deporte es una persona, porque además de jugador es persona, muy sencilla, con la cabeza muy bien amueblada, con un gran apego a su tierra y a su familia, y al que el éxito no se le ha subido a la cabeza.

Como jugador estamos ante un auténtico portento, un super-atleta con una gran estabilidad mental en la pista, una capacidad de lucha sobrenatural y unos golpes mucho mejores de lo que pueden parecer.

En España ha superado todos los registros de los Santana, Bruguera, Arantxa Sánchez Vicario... Con 22 años ha vencido ya en 5 Grand Slam (4 Roland Garros y 1 Wimbledon), es medalla de oro en los JJ. OO. de Pekín, ganó la Copa Davis con España en 2004 y ha conseguido múltiples victorias en el circuito que le convierten en el actual dominador del tenis mundial. Aunque no ha sido número 1 hasta hace unos días, hay que destacar que estos últimos cuatro años su dominio de los torneos de tierra ha sido aplastante.

En la actualidad monopoliza el tenis español y eclipsa casi totalmente a otros grandes jugadores españoles como David Ferrer (4º del mundo), Fernando Verdasco (13º) y a otros grandes como Ferrero o Carlos Moyá.

Tras sus victorias casi seguidas de Montecarlo, Godó, Hamburgo, Roland Garros, Queens, Wimbledon, Toronto y Juegos de Pekín su confianza está por las nubes y por los suelos la de sus rivales cuando juegan contra él. Saben que se enfrentan a alguien diferente, que juegan contra una roca, un frontón, una bestia. Nadal ha conseguido alcanzar otra dimensión, la dimensión de los grandes del deporte. Enhorabuena Rafa.