Diez asesinadas en un verano negro

Una joven letona de 26 años bajo protección judicial es cosida a puñaladas en Tenerife por su ex marido, sobre el que pesaba una orden de alejamiento

CARMEN BARREIRO| BILBAO
La Policía busca al compañero de una joven brasileña, a la que mató el domingo con un ladrillo. / EFE/
La Policía busca al compañero de una joven brasileña, a la que mató el domingo con un ladrillo. / EFE

La violencia machista mantiene un imparable y acelerado goteo en un verano negro, en el que se ha cobrado la vida de diez mujeres desde comienzos de julio. El balance de víctimas, que en lo que va de año se sitúa ya en la cuarentena, sumó ayer un nuevo nombre a la dramática lista de personas asesinadas por sus parejas o ex compañeros sentimentales. La última es una joven de 26 años y nacionalidad letona, afincada en el municipio tinerfeño de San Miguel de Abona. La mujer, que tenía una orden de protección dictada por un juzgado, murió de madrugada como consecuencia de las brutales cuchilladas que presuntamente le asestó su ex marido.

Se da la circunstancia de que el individuo, que se encuentra en búsqueda y captura como supuesto autor del crimen, tenía una orden de alejamiento de la fallecida. Un juez de la localidad de Arona, en el sur de la isla, rebajó el nivel de protección de la mujer de medio a bajo tras revisar su expediente hasta en tres ocasiones, según informó la Delegación del Gobierno. El equipo de la Policía Judicial de Santa Cruz investiga la muerte de la joven, cuyo cadáver apareció tendido en la entrada de su vivienda «cosido a puñaladas».

Entre las «prioridades» de los agentes figura localizar al sospechoso, que se halla en paradero desconocido. Al parecer, el presunto autor del homicidio huyó a pie del piso de su ex pareja, ubicado en el barrio de Guargacho. El cuerpo de la joven fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de la capital tinerfeña, donde se le realizará la autopsia para «esclarecer las causas exactas de la muerte».

El Ayuntamiento de San Miguel de Abona convocó ayer un pleno extraordinario para leer el manifiesto de condena por el asesinato. Tanto el alcalde de la localidad, Valentín González, como la directora del Instituto Canario de la Mujer, Isabel de Luis, coincidieron en que se deben buscar «medidas más efectivas y contundentes en el ámbito legal» al entender que «todavía» quedan «vacíos por resolver» en los casos de malos tratos. En este sentido, subrayaron que la violencia de género es una «vergüenza para la sociedad». «Es el sumun de la desigualdad: 'Te mato porque soy superior'», señaló De Luis.

17 extranjeras

Casi a la misma hora en que se producía el homicidio de Tenerife, la Policía de Vigo arrestaba a la pareja de la joven brasileña asesinada el domingo en su piso de la ciudad pontevedresa. La víctima, de 25 años, falleció como consecuencia de los golpes propinados por su compañero sentimental en la cabeza. El ahora detenido utilizó presuntamente un ladrillo para acabar con la vida de su novia, según las investigaciones de la Policía.

Apenas 48 horas antes, un hombre de 72 años degollaba a su mujer y después se hería con un cuchillo en la localidad alavesa de Baños de Ebro ante la «incredulidad» y «estupor» de los familiares y vecinos de la pareja. El agresor permanece ingresado en el hospital San Pedro de Logroño -bajo vigilancia policial-, donde fue operado de las heridas que él mismo se causó.

Sólo en los que va de verano, ya han muerto un total de diez mujeres a manos de sus parejas o ex compañeros sentimentales -cuatro en julio y seis en agosto-, a las que hay que sumar los treinta víctimas de crímenes sexistas registrados en los seis primeros meses del año y los seis casos que en este momento investiga el Ministerio de Igualdad.

Los malos tratos no distinguen nacionalidad, clase social ni edad. Del total de mujeres fallecidas por ellos este ejercicio, 17 eran extranjeras, mientras que siete tenían órdenes de alejamiento.

Los casos de violencia de género se extienden como una epidemia. Un virus para el que todavía no se ha encontrado una vacuna eficaz, pese a las decenas de campañas realizadas por todo tipo de organismos e instituciones y a la ley aprobada por el Gobierno socialista, cuya puesta en marcha ha sido hasta ahora insuficiente para atajar esta lacra. El pasado ejercicio, el número de víctimas a manos de sus parejas ascendió a 71, un sangriento récord histórico.