Blanca Urgell: «Lo que he visto de Veleia creo que es falso»

La filóloga, candidata a ser académica de Euskaltzaindia, cuestiona los descubrimientos sobre las inscripciones en euskera del yacimiento alavés

MIGUEL ARTAZA| VITORIA
Urgell ha trabajado 9 años en el Diccionario General Vasco de Koldo Mitxelena. / JESÚS ANDRADE/
Urgell ha trabajado 9 años en el Diccionario General Vasco de Koldo Mitxelena. / JESÚS ANDRADE

La filóloga Blanca Urgell (Vitoria, 1962) ha trabajado durante nueve años en la redacción del Diccionario General Vasco de Koldo Mitxelena y ahora es candidata a ocupar el sillón del desaparecido Henrike Knörr en Euskaltzaindia. Esta profesora de Historia de la Lengua de la UPV, que pronto podría ser uno de los 30 miembros de la Real Academia Vasca de la Lengua, habla en la entrevista del futuro del euskera. Pero también valora el que ha sido uno de los descubrimientos más comentados en el mundo euskaltzale: las decenas de inscripciones en lengua vasca de los siglos III o IV halladas hace ya más de dos años en el yacimiento alavés de Iruña-Veleia. Urgell es tajante. A su juicio, los escasos textos de los que ha tenido noticia hasta la fecha son «falsos».

-El lema de la Real Academia Española es 'limpia, fija y da esplendor'. ¿Cuál es el de Euskaltzaindia?

-'Ekin eta jarrai', que traducido al castellano viene a significar 'insiste sin descanso' o 'no cejes'.

-¿Cuál sería su campo?

-El campo en el que me sentiría más cómoda es en el de la Lexicografía, la disciplina que, 'grosso modo', se ocupa de la elaboración de diccionarios. Siempre en el caso de que me eligieran.

-¿En qué consiste el proceso de selección de los académicos?

-No lo conozco bien. Sé que uno o varios académicos hacen la propuesta, avalada por un informe de méritos del candidato. Luego, se hace la votación secreta, de la que sale el nombre.

-Su candidatura está respaldada por los filólogos Patxi Goenaga, Joseba Lakarra y Lourdes Oñederra.

-Los tres son compañeros del Departamento de Lingüística y Estudios Vascos de la UPV, por eso conocen bien mi labor docente e investigadora.

-Colegas suyos, entre ellos el propio Lakarra, han sido críticos con las inscripciones en euskera aparecidas en Iruña-Veleia y que el equipo de Eliseo Gil data entre los siglos III y IV. Podrían cambiar muchas teorías sobre la evolución de la lengua vasca. ¿Qué opina?

-Como sabe, hay una comisión de expertos de distintas áreas analizando estas inscripciones. Personalmente, como especialista en Historia de la Lengua, creo que los textos que nos han presentado hasta ahora son falsos. Insisto, en lo que he visto hasta ahora. Habrá que esperar a que esta comisión saque sus propias conclusiones.

-¿Qué le hace suponer que son falsos?

-Su forma sospechosamente moderna. Se supone que estas inscripciones datan de entre el siglo III y IV después de Cristo, con lo que serían unos seis siglos anteriores a las de San Millán de la Cogolla. Las cosas que han salido de Iruña-Veleia son totalmente modernas. Incluso hay palabras que llevan la marca del artículo, que se incorpora a partir del siglo VIII. Para decirlo de forma sencilla: el euskera del siglo III, que sin duda lo hubo, no tendría el aspecto que muestran estas inscripciones, sino mucho más arcaico. Nos parece imposible que, en quince siglos, ninguna de esas palabras haya cambiado.

-Usted fue amiga personal del desaparecido Henrike Knörr. ¿Cómo sería ocupar el sillón que él dejó?

-Me resulta muy duro pensar en ese tema. Todavía no me he hecho a la idea de que Henrike ya no está. Fue una figura irrepetible, una de esas personas necesarias, a la que echaremos en falta como amigo y compañero, como anfitrión y como pensador. Ocupar su sillón, el único que Álava tiene asignado, sería un inmenso honor.

-Como Knörr, usted también es 'euskaldunberri'.

-Sí. Y comparto con él que es muy importante la presencia de los 'euskaldunberris' en Euskaltzaindia.

Más 'euskaldunberris'

-¿Por qué?

-Porque pienso que representamos en este momento una parte muy importante de la sociedad vasca, una parte imprescindible para asegurar la continuidad del euskera y para su recuperación en los territorios en los que se ha perdido.

-¿Qué destino le espera al euskera?

-Hay agoreros que llevan dos siglos augurando la desaparición del euskera. Todavía está en grave peligro, pero espero que las cosas cambien para mejor. La fuerza de las lenguas con las que compite, castellano y francés, es muy grande, y si no conseguimos que los niños quieran hablar en euskera, si para ellos es sólo la lengua que tienen que usar en el colegio, entonces habrá problemas.

-¿Qué piensa del Manifiesto por la Lengua Común?

-Es ridículo. El castellano es una lengua pujantísima en cuanto a difusión, número de hablantes, literatura... Quien diga que el castellano está en peligro, no sabe de lo que habla.

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