Un premio impensable

Un premio impensable

T odavía me cuesta hacerme a la idea de que en el Euskaltel Euskadi tenemos al campeón olímpico de ciclismo en ruta. Es algo increíble, fuera de lo normal. Pero al mismo tiempo ha sido una victoria muy justa, el premio para un corredor que ha trabajado muy duro para llegar a la élite del ciclismo mundial.

Vi la carrera y la verdad es que resultó muy emocionante. Conozco bien a Samuel Sánchez y le veía con posibilidades, metido en carrera. Fue a los Juegos convencido de sus posibilidades y lo ha demostrado.

Samuel es un corredor que en su trayectoria como ciclista nunca lo ha tenido fácil. Se ha tenido que hacer a sí mismo y hay que recordar en estos momentos el apoyo que ha tenido por parte de Miguel Madariaga, que siempre ha estado cerca de él.

Creo que en su evolución de estas últimas temporadas juega un factor muy importante el hecho de haberle dado confianza en sus posibilidades. Antes Samuel era el tercero del equipo, estaba por detrás de Haimar Zubeldia y de Iban Mayo, que eran los dos grandes líderes del Euskaltel Euskadi, y él quedaba un tanto eclipsado, en un papel secundario. Recuerdo que cuando yo llegué al equipo, lo que hice, junto a Miguel y los demás miembros del cuerpo técnico, fue darle confianza, hacerle ver las posibilidades que tenía y que fuera poco a poco evolucionando. Y la verdad es que ha sabido aprovechar sus oportunidades, como se puede ver.

Samuel es un profesional muy metódico, que sabe muy bien el trabajo que tiene que hacer. Hay que conocerle, saber cómo es y ayudarle a que haga mejor las cosas. Este año, por ejemplo, ha trabajado muchísimo de cara al Tour y a los Juegos Oímpicos. Nadie sabe el esfuerzo que ha hecho, y creo que no se le ha dado el valor que tenía al séptimo puesto que alcanzó en la general. Pero lo cierto es que el Tour le ha permitido tener ese punto de forma que le ha servido para ganar el oro olímpico.

Creo que con esta victoria se va a dar cuenta de que está capacitado para lograr grandes cosas. Es muy buen corredor y creo que le habrá venido a la cabeza el recuerdo del Mundial que ganó Bettini y en el que él fue cuarto tras ayudar a Valverde a conseguir el bronce. En aquella carrera estaba capacitado para haberse llevado el triunfo, pero prefirió darlo todo en favor de su compañero.

Ahora mismo, seguro que Samuel no es todavía consciente de que este oro le cambia la vida, aunque estoy seguro que él va a seguir con los pies en el suelo, como siempre. Y para el Euskaltel Euskadi es algo impensable. Vamos a tener en nuestras filas al campeón olímpico, y lo vamos a disfrutar, por lo menos, hasta 2010, tras su renovación. Es todo un premio para una formación como la nuestra.

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