El plan de rehabilitación del casco viejo incluye un aparcamiento subterráneo

Prevé derribar también la Casa Consistorial por estar fuera de ordenación

MIRARI ARTIME| ONDARROA
Vista panorámica del casco viejo de Ondarroa. / MAIKA SALGUERO/
Vista panorámica del casco viejo de Ondarroa. / MAIKA SALGUERO

Ondarroa ha decidido poner freno al progresivo deterioro que sufre el casco viejo de la localidad con la aprobación, por parte de la comisión gestora del Ayuntamiento, del primer Plan Especial de Rehabilitación Integral de la zona -PERI-. La medida, acordada en el transcurso de la última sesión plenaria celebrada en Bilbao, supone el primer paso para iniciar el proceso de renovación urbanística de un área declarada Bien Cultural con categoría de Conjunto Monumental en 1994.

El área histórica alberga más de medio millar de viviendas y 1.500 residentes, aproximadamente. Las actuaciones programadas en el enclave también afectarán de manera directa al resto de vecinos. Para resolver los graves problemas de estacionamiento que padece la parte antigua, el Ayuntamiento propone la construcción de un aparcamiento soterrado bajo la calle Artibai.

El acceso al parking estará ubicado frente al futuro vial que sustituirá a la fábrica de conservas Ortiz, mientras que la salida se situará al oeste de la misma calle. El PERI propone, además, eliminar los elementos discordantes existentes. En este sentido, plantea demoler la actual Casa Consistorial ya que se encuentra fuera de ordenación y desmontar el antiguo edificio del Ayuntamiento -que está adosado a la iglesia Andra Mari- para trasladarlo a la parcela del colegio Celedonio Arriola.

Este último inmueble, además, albergará las nuevas oficinas de la Administración local «respetando los elementos básicos y los que se encuentran en buen estado de conservación», recoge el texto. Asimismo, el equipo de Gobierno proyecta derribar la actual plaza del mercado -que se trasladará a Zaldupe- para crear un espacio libre que conecte Nasa kalea y la residencia de ancianos Artibai, situada junto a la ría del mismo nombre. Además, aboga por resolver de manera definitiva la utilidad del inmueble que albergó el asilo de ancianos con la creación de alojamientos dotacionales de alquiler, también conocidos como miniapartamentos.

Asimismo, el PERI, que recoge el plan de accesibilidad diseñado para el municipio, determinará aquellas actuaciones que no podrán realizarse, así como las normas fijadas por el Gobierno vasco para la protección de los edificios tanto en el caso de las viviendas como en el patrimonio histórico que alberga. El acuerdo municipal junto a la catalogación del área por parte de la Diputación como zona de rehabilitación integrada permitirá tanto a la Administración local como a los residentes acceder a las distintas subvenciones que se conceden para recuperar, conservar y mantener edificios. Uno de los últimos estudios realizados sobre el casco viejo de la villa señala que la humedad y sus consecuencias, entre los que destacan las termitas, así como la pésima accesibilidad son los principales problemas.

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