La estación centenaria

La estación de Eibar cumple su centenario en 2009. El consistorio ofreció 250.000 pesetas en 1883 a la empresa que hicera pasar la vía férrea por Eibar

A.L .| EIBAR
FRONTAL. Sobre el reloj existente en la fachada, la placa que atestigua el año de inauguración. /JULIO CALLEJA/
FRONTAL. Sobre el reloj existente en la fachada, la placa que atestigua el año de inauguración. /JULIO CALLEJA

La estación de tren de Eibar cumplirá su centenario el próximo año 2009.

Son cien años en los que este edificio ha sido una parte importante de la vida de Eibar y que ha concentrado una buena parte de los acontecimientos locales antes de que el desarrollo de otros medios de locomoción -el automóvil y autobuses, fundamentalmente- le relevaran en su condición de 'puerta de entrada' a Eibar.

La construcción del edificio de la estación se terminó y fue inaugurada en 1909. Así lo atestigua la placa existente en la fachada frontal del inmueble, sobre el reloj. Muchos de los edificios que rodean a esta instalación, en el entorno de la calle Estación, también datan de esa época, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

La entrada en funcionamiento de la estación eibarresa forma parte de todo un proceso general en todo el País Vasco en el que el ferrocarril fue extendiendo su red y ampliando, de esta forma, las posibilidades de desplazarse entre un punto y otro.

La información que contiene el archivo municipal eibarrés data ya en 1883 las primeras muestras de interés en impulsar la llegada del ferrocarril hasta Eibar.

«Desde el año 1883 el Ayuntamiento de Eibar muestra en diversas sesiones de pleno municipal el interés por favorecer la construcción del ferrocarril a su paso por la villa y para ello el 19 de octubre de ese año se acuerda subvencionar con 250.000 pesetas a la empresa que hicera pasar por Eibar la vía férrea», recuerda la responsable del archivo eibarrés, Yolanda Ruiz Urbón.

Después de este primer paso, y con el objetivo de promover los intereses de la industria y el comercio de Eibar, «los representantes del Ayuntamiento convocaron en varias reuniones a industriales capitalistas para que facilitaran parte de las primeras inversiones que hacían falta para la puesta en funcionamiento del ferrocarril.

Apeadero de Málzaga

Ese año también se consiguió que el apeadero-cruce de la línea Zumárraga-Durango fuera dentro de la jurisdicción de Eibar, en Málzaga», según se recoge en la información existente en los archivos eibarreses.

Las obras de construcción del apeadero de Málzaga se iniciaron en 1885 y fueron inauguradas dos años más tarde, en 1887.

Entonces se inauguró la primera estación de Eibar, que estaba situada en Málzaga. Este punto se convirtió en un auténtico centro de comunicaciones, ya que se cruzaban varias líneas de ferrocarril

Pero esta instalación, situada en Eibar pero lejos del casco urbano, no llenaba las expectativas de los eibarreses y «en 1908 se firmó un convenio entre el Ayuntamiento de Eibar y la Compañía de los Ferrocarrilles Vascongados para la construcción de un nuevo apeadero, andenes y almacén la calle nueva denominada Calle Estación». Un año más tarde, en 1909, la estación eibarresa se inauguró.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos