La UE cree que España deberá hacer un «ajuste» en sus Presupuestos

FERNANDO PESCADOR| CORRESPONSAL. BRUSELAS

Las dificultades que se le avecinan a la economía española se han convertido ya en un tópico. Ayer, la Comisión Europea presentó su noveno informe sobre el estado de las finanzas públicas en el que se afirma, textualmente, que «el objetivo presupuestario para 2009 sólo parece alcanzable mediante con esfuerzo de ajuste significativo». Los analistas de la Unión Europea estiman que el Gobierno español va a tener que esforzarse para evitar que se desmande el déficit público

El diagnóstico que la última edición del informe realiza de la situación española es bastante concluyente: las previsiones presupuestarias del Gobierno español para el ejercicio en curso y el próximo están basadas en un escenario optimista. Incluso, hay una velada crítica hacia algunas de las medidas de gasto aprobadas por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y en especial la devolución de una parte del Impuesto sobre la Renta. «Sin embargo, al tomar en consideración el incremento de gasto asociado con las medidas discrecionales últimamente anunciadas -señala el estudio-, el objetivo presupuestario no parece encontrarse ya al alcance y el excedente fiscal puede caer al 0,6% del PIB»

En estas circunstancias, la dirección general de Economía expone su estimación de esfuerzos de ajuste «significativos», en un escenario en el que los ingresos van a crecer en torno al 4% mientras que el gasto total lo hará en el 5,5%, debido, fundamentalmente, al aumento de las prestaciones por desempleo. La deuda pública, en cambio, continuará descendiendo. Se situará este año en el 35,25% del PIB y se mantendrá aún en este nivel en 2009.

El capítulo dedicado a España también analiza el impacto de la inmigración sobre las finanzas públicas. A este respecto, subraya que España «es el país de la UE que más inmigrantes ha recibido» en los últimos años y que los factores demográficos han sido «de suma importancia a la hora de mantener el alto potencial de crecimiento» durante esta década.

«Sin este choque demográfico, España habría sido mucho menos resistente a la desaceleración económica mundial en 2001», afirma el estudio.