Bruselas abre la puerta a que el usuario pague por recibir llamadas de móvil

Pretende, de forma simultánea, reducir las tarifas que se cobran las operadoras entre sí por la 'terminación de llamada'

FERNANDO PESCADOR| CORRESPONSAL. BRUSELAS
Una turista habla por su móvil, en Londres. /AP/
Una turista habla por su móvil, en Londres. /AP

La Comisión europea, que ganó un cierto crédito entre la opinión pública al forzar un abaratamiento el año pasado de los costos del 'roaming' en telefonía móvil -acuerdos entre compañías que permiten al usuario llamar desde el extranjero sin cambiar de número ni operador-, va camino de dilapidarlo porque se propone admitir la posibilidad de que las firmas facturen al cliente costos por recepción de llamada. Es decir, que la gente pague no ya por llamar, sino también porque le llamen. Y en su propio país.

Martin Selmayr, portavoz de la comisaria de Telecomunicaciones Viviane Reding, admitió ayer que el Ejecutivo comunitario tiene previsto dar vía libre esta semana a los operadores de telefonía móvil para que facturen al cliente lo que se conoce por el 'costo de terminación de llamada' o MTR, por Mobile Termination Rate en sus siglas inglesas.

Todo tiene su origen en que Bruselas considera «muy alto» el nivel de las tarifas MTR que se cobran entre sí las compañías y que además difiere mucho de un país a otro, ya que se sitúa entre los 2 céntimos por minuto en Chipre y los casi 20 céntimos en Bulgaria. En España, el precio medio de interconexión es de 9,68 céntimos. Por ello, propondrá una «metodología común» para calcularlas, con el objetivo de reducirlas. Pero las compañías telefónicas han amenazado con responder cobrando por las llamadas recibidas para compensar sus pérdidas, cosa que el Ejecutivo comunitario no parece ver mal.

Modelo de EE UU

El MTR es facturado actualmente al cliente en Estados Unidos y en algunos lugares de Asia. «Si los operadores piensan que es interesante para los clientes, desde luego nosotros no nos opondremos», decía ayer Selmayr, contestando a preguntas formuladas en la sala de prensa de la Comisión.

El criterio de tarificación en Europa, como en el resto del planeta, para las llamadas de móviles está directamente vinculado con lo que se conoce por 'utilización de red'. Cuando alguien llama usa la red, pero también la emplea el que recibe la llamada, porque su número está activo en la misma y es localizable en ella. Lo que pasa es que en Europa los operadores se ponen de acuerdo para facturarse entre ellos la parte de la utilización de red que corresponde al que recibe la llamada.

Es objeto de discusión si esos números son reales o meramente virtuales, es decir, si se corresponden o no con costos concretos. El Buró Europeo de Asociaciones de Consumidores, BEUC, hizo público el año pasado un informe sobre el costo de las llamadas en itinerancia en el que se afirmaba, textualmente, que los operadores telefónicos han puesto en práctica una unidad de medida, el 'IOT', para contar su tráfico recíproco. «El valor intrínseco del IOT -decía el estudio- no tiene conexión alguna con la economía de la industria». Y prueba de ello es que este valor queda especificado como «cero» en el sistema 'bill and keep, es decir, en el modelo de facturación estadounidense para la telefonía móvil que la Comisión europea se propone avalar esta semana. Insistía, además, el informe en cuestión: «El MTR tampoco es necesariamente representativo de un costo».

La Federación de Consumidores en Acción (Facua) expresó ayer su oposición a la propuesta de la Comisión porque, a su juicio, supondría una «involución» del mercado y terminaría elevando los precios de la telefonía móvil.

Fotos

Vídeos