Igor Antón lidera la Vuelta a Suiza

Gana la segunda etapa al irse en los metros finales de una jornada que el mal tiempo convirtió en durísima

I. M.| BILBAO
Antón alcanza destacado la meta de Flumserberg. / EFE/
Antón alcanza destacado la meta de Flumserberg. / EFE

La fuerza intacta, la inteligencia durante los 195 kilómetros previos para estar siempre bien colocado y un final afín a sus características de escalador, llevaron a Igor Antón a ganar la segunda etapa de la Vuelta a Suiza, en la que hoy partirá como líder de la clasificación general en lugar de Óscar Freire, que venció en la jornada inaugural. El ciclista de Galdakao dio la quinta victoria de la temporada a su equipo, Euskaltel Euskadi, y esta muesca le sirve en parte para paliar la desazón que le supuso quedarse sin premio en la Euskal Bizikleta.

Su triunfo en el recorrido entre Langnau y el alto de Flumberger (197 kilómetros) fue posible gracias a que no fraguaron los intentos de escapada del día. El más serio lo protagonizó Elmiger (AG2R), que decidió irse en solitario en el kilómetro 40. Su aventura concluyó a diez kilómetros para la llegada, tras dilapidar la renta máxima de 18 minutos de que dispuso.

La cercanía de la meta hizo mella en el pelotón, cuyas primeras unidades no podían ocultar su nerviosismo. Lo intentaron en vano Meersmann (Française des Jeux), Voigt (CSC) y, sobre todo, Schleck (CSC). Su ataque provocó un pequeño corte en el que se metieron Devolder (Quick Step) e Igor Antón. Los excesos de marcaje facilitaron la conexión de Cunego (Lampre), Kirchen (High Road), Zaugg (Geroslteiner) y Kreuziger (Liquigas). El penúltimo envite lo firmaron Zaugg y Kreuziger. El dúo parecía llamado a jugarse el triunfo, pero a 300 metros de la llegada, Igor Antón mostró su apuesta y acabó haciendo saltar la banca en un final explosivo, marcado por la incesante lluvia.

La victoria del ciclista vizcaíno engrosa las logradas antes por la nómina del Euskaltel Euskadi, en concreto las tres de Koldo Fernández de Larrea y la sumada por Samuel Sánchez. En el palmarés de la Vuelta a Suiza, el ciclismo español había marcado su última cuña en la octava etapa de 2006 (Alberto Contador), antes del doblete en al edición de este año firmado por Freire y Antón.

El escalador galdakaoarra se reconoció «emocionado». Lo primero que hizo fue dedicar el éxito «a Mayi, mi novia. El último día de la Euskal Bizikleta fue su cumpleaños, tenía tantas ganas de ganar la carrera para dedicársela que creo que me quedé bloqueado. Y también se lo dedico a nuestro compañero de equipo Antton Luengo y a su familia. Sé que están pasando unos momentos duros y desde aquí quiero decirles que esta victoria es para ellos».

Igor Antón se felicitó por haber aprovechado la oportunidad que se le planteó ayer en Suiza. «No he fallado, me he sacado esa espinita. En la ascensión final ha habido mucho movimiento, sabía que tenía que tener cuidado con gente como Cunego, que aunque ha hecho la goma un par de veces, tiene un punta de velocidad notable. Kirchen también es rápido. Los últimos trescientos metros se me han hecho eternos, pero he logrado una victoria muy importante para el equipo y para mí, porque nunca me había colocado un maillot amarillo que trataré de defender».

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