«La mayor innovación pasa también por una sana alternancia en Euskadi»

«Hay que mantener las Humanidades, necesitamos líderes de pensamiento», dice la bióloga donostiarra

ALBERTO SURIO LUIS ALFONSO GÁMEZ
ESPERANZADA. Cristina Garmendia ve con optimismo tanto el futuro del País Vasco como el de la ciencia española. / JOSÉ RAMÓN LADRA/
ESPERANZADA. Cristina Garmendia ve con optimismo tanto el futuro del País Vasco como el de la ciencia española. / JOSÉ RAMÓN LADRA

Ha sido el fichaje estrella del Gobierno de Zapatero. Cristina Garmendia Mendizábal, donostiarra de 46 años, casada y madre de dos hijos de 11 y 13 años, se estrena como ministra de Ciencia e Innovación con un mensaje en el que liga la apuesta por un cambio cultural sobre el modelo económico basado en el conocimiento, con la necesidad de una alternativa política en el País Vasco en favor del socialista Patxi López. No tiene carné del PSE pero destaca su compromiso con ese proyecto. Tras una trayectoria brillante en la gestión empresarial en la biotecnología, esta doctora en Biología por la Universidad Autónoma de Madrid reflexiona sobre el empuje de la sociedad civil vasca para no perder el tren del futuro.

-No tiene carné del Partido Socialista, pero colabora como ministra con el proyecto político de José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Qué es lo que le ha movido a dar este paso?

-Lo que a mí me mueve a participar en este Gobierno, y a dar un salto tan importante desde la industria privada, es precisamente el compromiso con las ideas que comparto con el presidente Zapatero. Comparto su visión y la estrategia de cómo modernizar este país y cuáles son las herramientas y los instrumentos que hay que desarrollar para hacerlo. Y como comparto plenamente con él esto que es tan importante, tengo el compromiso de ayudar a hacerlo en la parte que me toca, al frente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

-Usted viene del mundo de la empresa y de la innovación, pero la política se rige por unas reglas de juego a veces muy duras. ¿No le da cierto temor adentrarse en ese otro territorio?

-Sin duda he de confesarle que es un terreno distinto, pero precisamente, el talante, una palabra que caracteriza al presidente pero que viene muy al caso, es necesario, y la búsqueda del consenso también. Para formar parte de un gobierno es muy importante tener la conciencia de que debes construir el país a través de las acciones gubernamentales, por lo cual las relaciones interministeriales, aunque a veces son complicadas, son absolutamente necesarias. Hay que establecerlas, y más en un Ministerio de Ciencia e Innovación, en el que estamos absolutamente comprometidos en construir puentes interministeriales con muchas de las competencias que tienen que ver con el presente del país, con el futuro, y también con las comunidades autónomas, gobernadas por distintos partidos políticos. Hay que entender cada una de ellas con su singularidad, no creo en las recetas únicas; hay que comprender las distintas identidades y potenciar todos los sumandos. En un momento en el que estás alineado con el eje de la comunidad autónoma es mucho más fácil arrancar consensos.

-¿Cómo va a ser la relación de Cristina Garmendia con el PSE, en un momento en el que la aspiración de Patxi López es la de ganar y ser lehendakari?

-Yo le diría no cómo va a ser sino cómo es, porque aunque es verdad que en el pasado no había tenido una relación estrecha con Patxi López, sí la he tenido con muchas personas emblemáticas del PSE como es por ejemplo Odón Elorza, con el que he tenido muchos debates y conversaciones que me han dado una gran energía. Hemos compartido coloquios, visiones de futuro para analizar situaciones y barreras que obstaculizan el futuro de Euskadi. Y hemos compartido muchas de las visiones que están reflejadas en el programa del Partido Socialista. Ahora que he entrado más en detalle político, puedo decirle que estoy muy cercana a las tesis que promulga el candidato Patxi López, comparto su programa político y creo que realmente la alternancia es necesaria y, en este momento con el programa que propugna, es conveniente. Es sin duda la mejor alternativa para Euskadi.

El peso de las inercias

-¿Piensa que hay una situación ya madura para el cambio político en Euskadi?

-El peso que tienen las inercias siempre es una barrera que hay que vencer. Siempre hay inercias, en todo lo que lleva establecido mucho tiempo hay inercias creadas que son las que son, pero normalmente no son sanas para el sistema. Hay que vencer esas inercias con convencimiento y con resultado. Las oportunidades están ahí, en el programa, es un programa mucho más abierto, más plural, que hace un análisis de la realidad que convive en Euskadi, con diferentes opciones y diferentes ideas, con respeto, cosa que no contemplan otros programas políticos. Es la única opción de construir el futuro y de defender realmente el autogobierno que tiene que regir una comunidad autónoma.

-¿Qué opina de la consulta planteada por Ibarretxe? El lehendakari defiende su propuesta como «una solución».

-Me parece que es un disparate, no sólo no es una solución sino que es una manera de meter un sesgo de división dentro del pueblo vasco. Es innecesario y, además, dañino.

-¿Será el País Vasco capaz de coger el tren del futuro? A veces da la sensación de que estamos instalados en debates del pasado

-No sólo deseo que coja el tren del futuro, sino que estoy convencida de que va a pasar. Hay que distinguir entre lo que es la sociedad civil, es decir, las voluntades y los proyectos específicos que están empujando agentes de Euskadi, y por otro lado lo que es la sensación política y la actitud del Gobierno vasco, donde sí percibo un cierto anclaje al pasado. Sí creo que en Euskadi hay universidades, grupos, personas, instituciones y empresas que tienen una clara voluntad de apostar por el futuro, lo llevan haciendo hace tiempo y están liderando una gran parte de ese espacio a nivel nacional.

-A pesar de que hay un cierto 'monotema' en el debate identitario

-Sí, es un tema identitario que forma parte del pasado y que no ha evolucionado, desgraciadamente. Creo que se puede preservar todo lo que significa la identidad del pueblo vasco, como de tantos pueblos y tantas autonomías que conviven hoy en el Estado. Eso es estupendo y el Estado de las Autonomías tiene su singularidad y está demostrando que es eficiente. Pero por parte del Gobierno vasco se están persiguiendo mensajes que no construyen el futuro.

-¿La política vasca necesita más innovación?

-Estoy completamente de acuerdo. Si realmente las personas que están ahora en el Gobierno vasco hubieran dedicado parte de su espacio a reflexionar sobre cómo modernizar y cómo arrancar consensos para participar en la Euskadi del futuro, sin duda las cosas se estarían haciendo de otra manera. Por eso creo, además, que la mayor innovación pasa también por una sana alternancia política en Euskadi.

«Veremos el final»

-Usted es donostiarra y sabe que el principal lastre sigue siendo el terrorismo. La sociedad vasca está cansada. ¿Percibe cierto desánimo?

-El desánimo todos lo vivimos en todo el territorio, los que somos de allí todavía con más intensidad, y me imagino que el desánimo es mucho más potente si vives en Euskadi. Pero creo que el problema del terrorismo en este momento, si no está solucionado, que eso sería muy contundente decirlo, está en vías de extinción. Ahora creo que desgraciadamente vamos a sufrir los coletazos que supone el fin del terrorismo. Para eso también tenemos que estar preparados. Pero la gran apuesta y la gran convicción que hay por parte de la mayoría de los vascos de acabar con este tema no puede llevarnos más que al fin del terrorismo. Realmente este mensaje, por parte del Gobierno vasco, de intentar meter el dedo en la llaga, en una llaga que separa a los vascos, es una equivocación.

-¿Veremos el final del terrorismo?

-Yo creo que lo veremos.

Esfuerzo presupuestario

-Esta semana ha aflorado un viejo debate sobre la transferencia al País Vasco de la competencia de investigación. ¿Qué piensa de esta polémica?

-Es quedarse anquilosado en una reivindicación que, una vez más, no construye el futuro. Donde hay que hacer el principal análisis es en cuál está siendo el esfuerzo que el Estado está realizando en Euskadi en materia de investigación y desarrollo y, sin duda, es uno de los más destacados porque tiene una base muy importante, que es la de los centros tecnológicos. Se ha hecho un gran esfuerzo desde el punto de vista presupuestario, que está dando sus frutos. Desde los organismos que tenemos competencia en la Administración General del Estado, como es por ejemplo el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, hay toda una planificación para acercar recursos del Estado a Euskadi, algo que haremos a lo largo de esta legislatura. Y los ciudadanos vascos estarán muy contentos y satisfechos de ver los resultados de esta apuesta.

-Un proyecto en marcha es la capitalidad europea en 2016 para San Sebastián...

-Me encanta la iniciativa y ahí ejerceré como donostiarra, como Cristina Garmendia, todo lo que pueda. Estaré para apoyar a San Sebastián.

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