El Igualatorio inicia la regeneración de Zorrozaurre

El mayor centro sanitario privado del País Vasco, que costará 85 millones de euros, empezará a levantarse a final de año y se estrenará en 2011

SOLANGE VÁZQUEZ| BILBAO

El Igualatorio pondrá a finales de año la primera piedra de la regeneración de Zorrozaurre. Y lo hará con el inicio de la construcción de una gran clínica en la ribera del canal de Deusto que empezará a funcionar en 2011. El edificio, de acero y cristal, será «el mayor centro sanitario privado del País Vasco» y costará 85 millones de euros, inversión que incluye la reciente compra del suelo sobre el que se asentará el equipamiento, una parcela de 9.000 metros cuadrados ubicada en una de las últimas zonas de expansión de la villa, frente al extremo sur de la futura isla, en la explanada que acogía los conciertos de la Semana Grande, y junto a uno de los puentes que la comunicarán con la orilla.

«Es un proyecto largamente soñado -manifestaron ayer Pedro Ensunza, presidente del Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ), y José Andrés Gorricho, director general de la compañía-. Para nosotros ha sido un reto con dudas y dificultades, sobre todo debido a la escasez de ubicaciones adecuadas en Bilbao. De hecho, barajamos varias antes de encontrar la definitiva».

Sus desvelos por dar con un emplazamiento adecuado para su clínica -que centralizará todas las actividades que ahora realizan en distintas dependencias- han merecido la pena. Según alabaron efusivamente los arquitectos encargados del proyecto, Carlos Ferrater y Alfonso Casares, el solar de Botica Vieja «es extraordinario, parece mentira hallar hoy en día un sitio así para trabajar».

Según explicaron, han tenido muy en cuenta el entorno a la hora de diseñar el edificio, que contará con un bloque bajo rectangular de tres alturas y una torre emblemática que se asomará a la lámina de agua y que, por sus vistas privilegiadas, acogerá la zona de hospitalización, con tres 'suites' por planta. Estas habitaciones, más amplias, se amoldarán a las formas caprichosas de la torre, un elemento «muy potente visualmente» con siete alturas. En cada planta se formarán aristas «imaginarias» que no coincidirán y dotarán al complejo de un aspecto «muy amable y urbano, con sensación de movimiento» y un toque casi residencial, muy alejado del arquetipo de diseño hospitalario. La fachada se realizará en aluminio granulado especial, que está trabajado de forma distinta en cada zona del edificio para jugar mejor con la luz y, aprovechando la proximidad del agua, su reflejo. Con la iluminación nocturna creará un efecto de «líneas de luz». De hecho, durante la presentación ayer de la maqueta en el Museo Marítimo, los asistentes manifestaron su sorpresa: «Parece un hotel».

Patios interiores

Esa apreciación es una especie de halago para los arquitectos, que ayer admitieron que, aunque han proyectado las instalaciones atendiendo a su propia visión, la imagen que la arquitecta iraní Zaha Hadid ha esbozado para Zorrozaurre ha estado muy presente en su trabajo. «Queríamos que se integrase perfectamente en el entorno», admitieron los profesionales, que destacaron las fachadas con aluminio y los enormes patios de luz interiores como elementos que distinguirán las instalaciones de otros equipamientos sanitarios, ya que permitirán un «ambiente sosegado».

Además de intentar que el edificio no desentone con el resto de construcciones previstas en la futura isla, los 'padres' del diseño del complejo también se han afanado en que sus pretensiones estéticas y las exigencias de funcionalidad fuesen de la mano. El centro contará con todas las especialidades médico-quirúrgicas y, según avanzaron fuentes del Igualatorio, dispondrá de «medios diagnósticos y terapéuticos de última generación, servicios de Urgencias, UCI, área Materno-infantil y Unidad de Oncología, entre otros servicios». La disposición del interior está pensada para que las zonas de consultas y las de ingreso -con 170 habitaciones individuales, 12 de ellas en la UCI- estén bien comunicadas pero separadas, de modo que los pacientes que acuden ocasionalmente no coincidan en los mismos espacios con los hospitalizados y sus visitas.

Aunque se han esforzado en separar estos dos ámbitos, han logrado que este aspecto no merme la «máxima conexión» entre espacios que pueden precisar de un contacto estrecho, como Urgencias y las unidades de quirúrgicas, las de enfermos críticos y las de hospitalización. «La estructura de la clínica es muy ordenada», sostienen fuentes del Igualatorio, que destacan su «fácil accesibilidad» y la incorporación de 300 plazas de parking subterráneo que se habilitarán en el basamento. En esta misma zona se ubicarán los servicios de radioterapia, las áreas de gestión de residuos y la farmacia.

La estética singular, integración en el entorno previsto por Zaha Hadid, funcionalidad... la arquitectura del equipamiento, cuya superficie total será de 30.000 metros cuadrados, no sólo ha tenido que conjugar estos aspectos, también ha atendido a los criterios de sostenibilidad. Así, la arquitectura del centro permitirá una buena ventilación natural, los revestimientos previstos modularán las radiaciones solares y controlarán pérdidas térmicas, mientras que las fachadas contarán con cámaras de aire y vidrios dobles para propiciar una buena climatización.

A estos rasgos ecológicos propiciados por la propia estructura del complejo, se añadirán dispositivos para aprovechar mejor los recursos y contaminar menos, como una red de saneamiento separada, reutilización de aguas mediante circuito interno y paneles solares térmicos para el suministro de agua caliente. «Es muy funcional y moderno», apuntaban sus creadores, muy safisfechos de haber conseguido hacer un centro muy hospitalario, en toda la extensión de la palabra. «Hemos procurado que sea acogedor para los profesionales que trabajan en él y para los pacientes», se congratularon.

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