Euskadi en España

AURELIO SÁENZ DE BURUAGAVitoria-Gasteiz

La duda que surge en gran parte de la ciudadanía vasca es si el tan cacareado conflicto vasco es un conflicto entre Euskadi y el resto de España, o es un conflicto entre los propios vascos. Desde mi modesta opinión política, considero que el conflicto nace y se fragua ante dos ideas o modelos distintos entre vascos (incluso antagónicos) de lo que debe ser Euskadi en el futuro. Si nos atenemos a las encuestas, parece que la gran mayoría de la ciudadanía vasca desea que Euskadi siga formando parte de España y con España a la Unión Europea. Este modelo o idea de pertenencia a España, como el modelo o idea de que Euskadi se independice, deberían ser dos ideas o modelos totalmente respetados desde la mas normal óptica democrática y civilizada; porque se debe estar totalmente seguro, que las dos ideas (aunque con concepciones distintas, mas o menos acertadas), persiguen lo mejor para Euskadi y sus habitantes. Pero cuando una idea trata de desbancar a la otra con la amenaza, el terror, el asesinato, la extorsión, etc. pierde toda legitimidad para defender su propia idea al anteponer el vencer ante el convencer. Para afianzar o desbancar posturas, es hora ya de que los políticos tanto separatistas como constitucionalistas nos faciliten a los vascos información veraz de lo positivo o negativo de cada idea; de si una Euskadi independiente dejaría de pertenecer a la Unión Europea; Si una Euskadi independiente perdería los 543 millones de euros, (90.000 millones de pesetas) que la caja de seguridad social española aporta a los pensionistas vascos como consecuencia de que aquí no se recauda lo suficiente; si las balanzas fiscales o económicas entre Euskadi y el Estado son negativas o positivas y todo sin que nuestros políticos entren en descalificaciones e insultos personales desde los más rastreros y bajos instintos primarios y viscerales como lo hizo la señora Zenarruzabeitia (PNV), tratando públicamente al presidente de todos los españoles de mentiroso. Creo, que descalificaciones e insultos, o quizás calumnias de este calado, dejan sin legitimidad a los políticos para defender sus ideas e incluso para ejercer sus cargos. Resumiendo, considero que el llamado «conflicto vasco» no es un conflicto entre Euskadi y España, sino un conflicto entre los propios vascos, y quien se opone para su solución, es ETA, quien la respalda y quien espera caigan las nueces. Considero, que quienes sostienen que todo vasco no independentista es enemigo de Euskadi, está trastornado intelectualmente.