En apuros

La promesa de una vida tranquila, la fortaleza de la libra y un benigno tratamiento fiscal de la segunda residencia en el extranjero habían ido asentando en España una cada vez más numerosa colonia británica. Pero la libra ya no es tan fuerte y el aumento de los tipos de interés obliga a muchos a volver, incapaces de afrontar la hipoteca y con dificultades tanto para vender sus casas como para instalarse, ya en su tierra, en un nuevo hogar. Este es el drama al que se están enfrentando, en los últimos años de su vida, cientos de jubilados de Reino Unido, nuevas víctimas de la crisis inmobiliaria.