Uriarte ultima el aval para Pagola

El obispo de San Sebastián revisa la nueva versión del libro sobre Jesús del ex vicario para firmar un 'nihil obstat' y zanjar el caso

PEDRO ONTOSOBILBAO
Monseñor Uriarte y José Antonio Pagola. / LUSA/
Monseñor Uriarte y José Antonio Pagola. / LUSA

El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, lee estos días con rigurosa atención la edición revisada del libro 'Jesús. Aproximación histórica' (PPC), de José Antonio Pagola, para sellar la obra con el 'nihil obstat' episcopal -expresión latina que significa 'nada que objetar'- y zanjar de una vez por todas el proceso abierto contra el trabajo del ex vicario de José María Setién. El autor ha finalizado ya, después de varias semanas de delicado pulido, la nueva versión, que se encuentra ya en la mesa del prelado vasco, y todo indica que contará con el 'imprimatur', la aprobación oficial desde el punto de vista del magisterio doctrinal.

Según ha podido saber este periódico, los cambios afectan al prólogo y a alguno de los capítulos del libro. En conversaciones con sus colaboradores, el director del Instituto de Teología y Pastoral de la diócesis donostiarra, que se ha avenido a las 'correcciones' en un gesto de buena voluntad para evitar el conflicto, ha calificado de «ligeras matizaciones» los cambios introducidos en la obra, que aborda la figura de Jesús tras una larga investigación de siete años. A la espera de comprobar el resultado, parece que las matizaciones pueden ser de mayor calado en alguno de los apartados.

Desde que salió al mercado, el pasado otoño, el libro ha permanecido bajo la poderosa lupa de la Comisión para la Doctrina de la Fe del Episcopado, al considerar que el contenido chocaba con la ortodoxia doctrinal de la Iglesia católica, máxime cuando en las librerías competía con la obra sobre el mismo tema del Papa Benedicto XVI, en la que la metodología histórico-crístrica que utiliza Ratzinger no coincidía con la del sacerdote guipuzcoano.

El libro fue severamente descalificado por destacados representantes del 'grupo de Toledo', personalidades eclesiásticas que se han formado en las instituciones religiosas de esa comunidad, muy pegadas al sector más conservador de la Iglesia, que tiene en el cardenal Cañizares a uno de sus máximos portavoces. La acusación más dura partió del obispo de Tarazona, monseñor Demetrio Fernández, que tildó la obra de «arriana», algo muy grave, ya que la identifica con una de las herejías más fuertes que han sacudido a la Iglesia católica.

Los temores sobre una intervención de la jerarquía contra Pagola crecieron cuando el propio Angelo Amato, factotum de la Congregación para la Doctrina de la Fe -antigua Inquisición- declaraba en febrero al periódico 'La Vanguardia' que «el arrianismo es una herejía que retorna. Es el error de creer que Jesucristo no fue Dios y hombre a la vez, sino tan sólo un hombre carismático». Las palabras del arzobispo de Molfetta fueron interpretadas como un aviso para navegantes, entre ellos Pagola.

Apoyo público

El 'caso Pagola' le ha estallado a monseñor Uriarte en el último tramo de su carrera como obispo. Desde un primer momento, el prelado de Fruniz ha mantenido su apoyo al teólogo vasco y se ha movido en distintos despachos para reconducir la situación y salvar la cabeza del que fuera 'número 2' de la diócesis. Hace apenas tres semanas, con ocasión de un debate en la Universidad de Deusto con el filósofo socialista García Santesmases, Uriarte brindó un explícito apoyo a Pagola. Utilizó una frase del polémico libro, en una cita cargada de intencionalidad. «Lo hago a propósito, ustedes me entenderán», dijo en un salón abarrotado y ante un auditorio muy cualificado.

A tres semanas de su renuncia obligatoria por razones de edad, y aunque se da por hecho su continuidad, Uriarte, hábil negociador, se ha implicado en uno de sus últimos servicios para cortocircuitar el acoso a José Antonio Pagola, que muchos interpretan como una 'vendetta' contra la persona, más que contra un libro que la mayoría de los teólogos han saludado.

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