El grupo Urazca suspende pagos

Las entidades financieras se han negado a refinanciar los créditos de la empresa, afectada por el parón inmobiliario Sólo la filial de servicios, con 400 trabajadores, se mantendrá al margen del proceso concursal

MANU ALVAREZ
OVIEDO. El proyecto de La Manjoya, una ambiciosa promoción de más de 500 viviendas desarrollada por Urazca. / MARCOS VEGA/
OVIEDO. El proyecto de La Manjoya, una ambiciosa promoción de más de 500 viviendas desarrollada por Urazca. / MARCOS VEGA

El grupo vasco Urazca optó ayer por solicitar su admisión en un proceso concursal -lo que se conoce tradicionalmente como una suspensión de pagos- después de haber fracasado las negociaciones que mantenía desde hace algunos días con un nutrido grupo de entidades financieras. Los 16 bancos y cajas que operaban habitualmente con la empresa constructora e inmobiliaria se han negado a aceptar una propuesta que incluía la refinanciación de la deuda -la conversión de créditos a corto plazo en otros de mayor periodo de amortización-, así como a la inyección de liquidez para superar los problemas de tesorería.

La suspensión de pagos afecta a tres de las cuatro sociedades principales del grupo: las dedicadas a la construcción, gestión de estacionamientos y a la de promoción inmobiliaria. La cuarta, centrada en los servicios públicos y que concentra a unos 400 de los 900 trabajadores que integran la plantilla de la compañía, quedarán fuera del concurso de acreedores y con una actividad absolutamente normal.

La deuda reconocida por la firma en las sociedades que ahora estarán afectadas por el procedimiento judicial supera ligeramente los 400 millones de euros. De esta cantidad, un total de 320 millones corresponden a las entidades financieras, si bien 250 son créditos y los 70 restantes, avales. Además, hay 83 millones de euros en deudas a proveedores de material y a empresas subcontratistas. Caja Laboral es la entidad financiera más afectada por esta crisis, junto al Banco Popular, Caixa Galicia, BBVA, Banco Santander y Caja Cantabria.

El presidente de Urazca, Ignacio Ugartetxe, trasladó ayer al comité de empresa un análisis de lo sucedido durante el último año en la compañía y que ha conducido a los actuales problemas de tesorería, al tiempo que dibujó las líneas maestras del plan de viabilidad que se había propuesto a la banca y que, pese a no haber sido respaldado, será también la espina dorsal del intento de rescate de la empresa.

En síntesis, Urazca pretende una reducción importante de la estructura -ya ha anunciado que habrá recorte de plantilla, aunque por el momento no se ha cuantificado-, así como la «vuelta a los orígenes» para concentrarse en las áreas de la construcción y de los servicios públicos. Los directivos del grupo creen que es posible mantener en el futuro una parte importante de la empresa, ya que cuentan con una cartera de pedidos ligeramente superior a los 300 millones de euros en el área de construcción. No obstante, también son conscientes de que deben abandonar la actividad inmobiliaria.

El parón de la vivienda

Entre las vías de saneamiento patrimonial figura asimismo la posible venta de sus participaciones accionariales en las sociedades Nortúnel, dedicada a la perforación de túneles, e Igurco, en la que junto al Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ) gestiona servicios sanitarios y de atención a la tercera edad.

La promoción de viviendas fue uno de los principales pilares sobre los que Urazca sustentó su proceso de crecimiento y expansión, en un intento de superar el carácter de empresa local y también de aprovechar las oportunidades que ofrecía el mercado inmobiliario. Sin embargo, la crisis de este sector, desatada a partir del pasado agosto al estallar la burbuja de las 'hipotecas basura' en Estados Unidos, ha sido un lastre que no ha conseguido superar. La mezcla de un elevado endeudamiento y un parón en las ventas de nuevas promociones han generado el 'atasco' en la liquidez de la compañía.

Urazca mantiene promociones inmobiliarias en el País Vasco -en la localidad vizcaína de Etxebarri-, Andalucía, Castilla y León, Galicia, Rioja, Madrid y Oviedo, y participa también en obras muy emblemáticas para Euskadi como la 'Supersur' -la circunvalación del área metropolitana de Bilbao- y la 'Y' ferroviaria vasca.

Fuentes de la compañía aseguraron ayer, tras acudir a los juzgados, que el objetivo es acabar todas las obras, al tiempo que apuntaron que los compradores de pisos que han entregado anticipos no sufrirán pérdidas, ya que -insistieron- todas las cantidades están avaladas por entidades financieras.