LLorente se luce ante Clemente

El delantero anotó el primer gol rojiblanco y dejó en bandeja el segundo a Gabilondo Las opciones de Intertoto se mantienen

J. ORTIZ DE LAZCANO
EL HÉROE DE LA NOCHE. Fernando LLorente es abrazado por sus compañeros tras marcar el gol que empataba el partido ante el Murcia y el undécimo que consigue esta Liga. / FOTOS:  IGNACIO PÉREZ/
EL HÉROE DE LA NOCHE. Fernando LLorente es abrazado por sus compañeros tras marcar el gol que empataba el partido ante el Murcia y el undécimo que consigue esta Liga. / FOTOS: IGNACIO PÉREZ

Los jugadores del Athletic pisaron la Nueva Condomina una hora antes del partido. Allí estaba Javier Clemente hablando con su hijo, Xabier, preparador físico del Athletic, y tres directivos rojiblancos. Ninguno de los futbolistas de Caparrós dio el paso de acercarse a saludarle. Tuvo que ser el propio Clemente el que momentos más tarde diera el paso de aproximarse. Habló de forma distendida con unos cuantos, pero no con Fernando Llorente, que no quiso asomarse al campo, algo inusual porque lo habitual es que los deportistas pisen el césped en chándal para comprobar su estado. Era obvio que se quería quitar de enmedio para no toparse con el entrenador con el que peor lo ha pasado.

Durante su etapa en el Athletic, Clemente le dedicó de todo menos palabras de cortesía. Se dirigía a él como 'Fernandito'- lo que sacaba de sus casillas al delantero- 'el niño' o le espetaba «eres la mitad que Urzaiz». Llorente siempre se ha mordido la lengua. Nunca le ha querido contestar. Su única respuesta llegó anoche en la Nueva Condomina, cuando confirmó de nuevo que está en el camino de ser uno de los grandes delanteros de España.

Clemente se las tuvo también con otros jugadores que hoy son el símbolo de un Athletic de futuro, como Javi Martínez - «no sé quién es», dijo cuando le ficharon- y Amorebieta, a quien se empeñaba en colocar como lateral izquierdo, un puesto que el central odia. Pero el punto caliente del partido era Llorente, como bien se había encargado de airear el entrenador baracaldés.

El delantero celebró su gol, el del empate, con sus compañeros abrazado en un córner. Hubo quien pensó que en vista de los problemas que había tenido con Clemente se lo iba a dedicar a él, al estilo Coloccini con Caparrós. «Si hace eso, demostrará que sigue siendo no listo», había disparado el técnico en declaraciones previas al duelo. Pero Llorente eligió la mejor opción.

No fue un gran partido, pero al menos el futbolista se lució ante el único entrenador que le ha hecho valorar la posibilidad de abandonar el Athletic. Anotó un gol de oportunista, en el segundo palo, su undécimo en la Liga, y sirvió otro en bandeja. Se confirma que con un entrenador que le dé confianza y le trate con cariño, como es el caso de Caparrós, puede ejercer de delantero determinante.

En el primer gol remató en el segundo palo. En el del triunfo eligió la misma zona para firmar un poderoso cabezazo a una falta lanzada por Yeste. La pelota tenía pinta de entrar a gol, pero Gabilondo, que pasaba por allí, quiso despejar la incertidumbre y la remachó a pocos centímetros de la portería.

La Intertoto

Un tanto de gran valor. El empate valía para certificar matemáticamente la permanencia, pero el triunfo significa mantener abierta la expectativa de alcanzar la Copa Intertoto, que se mantiene a tres puntos de distancia después del triunfo del Deportivo.

El Murcia llegó al partido con el único objetivo de despedirse con honor de Primera. Los 'pimentoneros' se adelantaron por medio de Iván Alonso en el minuto 18. Fueron los peores momentos de los rojiblancos. Sin ardor, este equipo baja mucho. Hay una cosa que no se debe olvidar: si gandulea y se despista atrás, es sencillamente un conjunto del montón.

Caparrós sorprendió con su alineación. Jugadores apenas empleados como Cuéllar y Luis Prieto fueron titulares, como otros de los que se había olvidado en los últimos tiempos, David López y Aduriz. Además, colocó a Gurpegui por primera vez en su puesto natural, de medio centro. El navarro, que fue el capitán, firmó el mejor partido desde su regreso. Fue él quien marcó los tiempos en la sala de máquinas y dejó sin nada que hacer a los medios centros murcianos, De Lucas y Richi.

A partir del tanto del empate, a los rojiblancos les bastó con meter una velocidad más que el Murcia al partido para llevarse el triunfo. Un perfecto manejo de la situación y un Armando magnífico bastaron para cerrar todos los caminos al Murcia, un equipo que se fue cayendo a pedazos en la segunda parte y que soportó el descontento de la hinchada, desde donde se silbó a futbolistas como Íñigo y Goitom y un reducido grupo cantó 'Clemente, vete ya'. Con el partido concluido, el técnico fue el primero en alcanzar el túnel de vestuarios. Ya no quería saludar a nadie. Más tarde se retiró Llorente, abrazado por sus compañeros como el héroe del partido. 2 1

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