Localizan un cachalote de nueve metros muerto ante la costa de Plentzia

El cetáceo fue remolcado por la Guardia Civil hasta Santurtzi para ser enterrado en Jata

JULIÁN MÉNDEZ
La patrullera de la Guardia Civil remolca el cuerpo del cachalote. / E. C./
La patrullera de la Guardia Civil remolca el cuerpo del cachalote. / E. C.

Una patrullera del Servicio de Inspección Pesquera de la Guardia Civil remolcó en la mañana del domingo al puerto de Santurtzi el cuerpo de un cachalote, de unos nueve metros de longitud y unos 6.000 kilos de peso, que había aparecido flotando entre dos aguas a unas seis millas de Plentzia.

Según la Subdelegación del Gobierno fue el velero 'Albatros' el que dio la voz de alarma al descubrir el cadáver. Su patrón contactó por radio con Salvamento Marítimo y le comunicó la posición exacta en la que se encontraba el cachalote, que, semisumergido, representaba un peligro cierto para las embarcaciones profesionales y deportivas que navegaban por la zona.

La patrullera 'Ría del Nervión', que se encontraba en las inmediaciones, acudió a la posición y procedió a amarrar al cetáceo por la cola. La embarcación marcó el cachalote con una boya y, a poca máquina para evitar que el cadáver en descomposición se rompiera, se dirigió hacia su puerto base en Santurtzi.

Muy delgado

Una vez allí, el cadáver fue inspeccionado por Julen Intxaurtieta, veterinario de la organización Ámbar, dedicada al estudio y observación de cetáceos. Intxaurtieta comprobó que se trataba de una hembra de cachalote. El ejemplar se encontraba bastante delgado, por lo que todo apunta a que su fallecimiento fue debido a una enfermedad. Como es habitual en estos cetáceos, el cuerpo se encontraba parasitado.

El cadáver permaneció unas horas en puerto y fue retirado por la Autoridad Portuaria, que lo trasladó al basurero de Jata, donde fue enterrado. Debido al estado del cuerpo y a las evidencias de las causas de su fallecimiento, el veterinario de Ámbar descartó la realización de una necropsia.

La costa vizcaína es lugar de paso de cetáceos migradores. Rorcuales, orcas, delfines, calderones, cachalotes y hasta ballenas azules pueden ser contempladas desde las atalayas de Matxitxako en épocas de migración. No obstante, la llegada a costa de cachalotes es un hecho excepcional, según Pablo Cermeño, biólogo de Ámbar.

El cachalote ('Physeter macrocephalus') se desplaza en grupos de hasta 150 ejemplares, y habita en aguas de todo el mundo. Puede acercarse a la costa si el agua tiene una profundidad mínima de 200 metros. El adulto puede pesar de 20.000 a 50.000 kilos. De cabeza enorme y piel arrugada, puede pasar sumergido hasta dos horas, aunque le gusta pasar largos ratos en superficie.